Objetivo cumplido

Nadal celebra su triunfo de ayer ante De Miñaur.

tenis nadal arrolla al australiano de miñaur (6-1, 6-2, 6-4), pasa a octavos y se asegura el número uno

Domingo, 8 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

londres - El australiano Alex de Miñaur no fue enemigo para el español Rafael Nadal, que al vencerle por 6-1, 6-2, y 6-4 en dos horas y dos minutos, se clasificó para los octavos de final del torneo de Wimbledon, y aseguró así su continuidad al frente de la clasificación mundial cuando las nuevas listas salgan el lunes 16 de julio.

Con 31 grados, y usando ambos jugadores toallas de hielo para refrescar los hombros y el cuello, y con el golfista Sergio García, campeón del Masters de Augusta el pasado año, y el mítico Rod Laver entre los invitados en el palco, Nadal demostró su poder sobre un rival que con 19 años apunta maneras, pero que aún está lejos de hacer daño al zurdo español.

El partido recordó la gran exhibición que hace un año, y en la misma pista central, Nadal proporcionó al derrotar al ruso Karen Khachanov [(6-1 6-4 7-6 (3)], victoria con la que afrontó luego con grandes esperanzas su duelo con el luxemburgués Gilles Muller, su verdugo en octavos.

superioridad A pesar de la evidente superioridad de Nadal, el australiano Lleyton Hewitt, capitán de Copa Davis del conjunto aussie no perdió la esperanza en De Miñaur, finalista del torneo júnior en 2016 y a quien aconseja.

Lleyton apretó los puños cuando el jugador de padre uruguayo y madre española, entrenado por el español Adolfo Gutiérrez, perdió el primer set en 33 minutos, con dos roturas de servicio, mientras que Rafa Nadal mantuvo su saque intacto.

Pero el de Manacor jugó a placer, mandando con su derecha, sacando con efectividad y castigando al joven de Sidney con una velocidad de vértigo, que todavía De Miñaur no puede controlar. Como tampoco pudo manejar el aussie” el espectacular Gran Willy (golpe entre las piernas) de Nadal que cayó del cielo y al que Alex no pudo responder.

En el tercer set, De Miñaur, más libre de la presión, expuso sobre la central el juego que le ha hecho figurar como una joven promesa. Obligó a Nadal a más intercambios, le pasó en varias ocasiones por el lateral y levantó incluso una bola de partido.

Lo mejor de su juego contra De Miñaur fue su servicio, inalterable a pesar de las tres oportunidades de quiebre del aussie. Él por su parte, lo robó cinco veces de 12 intentos. Todo eso acompañado por 30 golpes ganadores y solo 19 errores no forzados, ganando el encuentro con 91 tantos por 62 de su rival. - Efe

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