Txupinazo por la diversidad

San Fermín, txupinazo en la plaza del Castillo.

Ibai y Leire, del grupo Motxila 21 con síndrome de Down, protagonizaron el inicio de las fiestas
El protocolo impidió que los integrantes de la banda musical estuvieran juntos

Kepa García Unai Beroiz/Patxi Cascante - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

pamplona - Pamplona lanzó ayer con orgullo al mundo entero, cuando el txupinazo atrae la atención de gentes de miles de personas, un mensaje a favor de la diversidad y la discapacidad, con dos músicos y bailarines del grupo Motxila 21, cuyo número coincide con la alteración cromosómica responsable del Síndrome de Down que presentan sus doce integrantes, protagonizando el inicio de los sanfermines. Los txantreanos Ibai Ganuza y Leire Zabalza fueron los encargados de prender la mecha del cohete, visiblemente emocionados, que dio inicio a nueve días festivos repletos de actividades para todo gusto, edad y condición.

La lástima fue que esa imagen internacional de compromiso con la discapacidad no tuviera su reflejo puertas a dentro, con un protocolo incapaz de mostrar sensibilidad y cercanía con los verdaderos protagonistas del día, los músicos de Motxila 21, que tuvieron que estar divididos porque no había espacio para todos.

Sí hubo para otros invitados que acudieron al edificio consistorial, pero los otros diez integrantes de la banda tuvieron que seguir el evento desde otro edificio y apretujados en un balcón de Casa Seminario.

Se llegó a tales extremos ayer que el protocolo municipal dispuso que hubiera agentes de la Policía Municipal para que los medios comunicación no pudiera acceder a la sala donde se encontraban los invitados ni a los balcones principales.

Con un control tan férreo -que realmente confirió mucha oficialidad al acto pero ninguna cercanía ni sentimiento- no resulta extraño que Ibai y Leyre buscaran a sus compañeros desde un balcón cercano, deseosos de compartir con ellos este sueño tan especial para el que fueron elegidos por los pamploneses.

Tras el cohete, la ciudad y sus visitantes dieron un salto hacia arriba. Por delante quedan otros ochos días festivos para los que el Ayuntamiento ha programado cerca de 490 actos, con un presupuesto de 1.366.000 euros, un 6% más que el año anterior.

Además de los tradicionales encierros y las corridas de toros, las dianas, la procesión en honor a San Fermín, la comparsa de Gigantes y Cabezudos o los fuegos artificiales serán los actos más seguidos. Para el público infantil y familiar, se han habilitados tres espacios diferentes en la plaza de la Libertad, Media Luna y Antoniutti.

Junto a ellos una extensa programación para todas las edades que llevará la música a diferentes rincones de Iruñea, uniéndose así a las peñas que este año en sus pancartas añaden a la tradicional sátira política, con temas como la corrupción, el caso Altsasu, el procés o la sentencia de La Manada, el color morado en la parte trasera de todas ellas para reivindicar unas fiestas libres de agresiones y actitudes sexistas. Ni una más.

Secciones