Sánchez recibirá a Torra con un recurso a la moción del ‘procés’

Madrid apela al TC para impugnar la ratificación del texto que inició la vía hacia la República

Txus Díez - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - La llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno español abrió una puerta al diálogo con Catalunya, con palabras de distensión desde el primer día, gestos como el traslado de los presos independentistas a cárceles catalanas y una cita con el president Torra, la del próximo lunes, llamada a testar las respectivas posiciones desde un punto de vista constructivo. El Gobierno socialista no ha impuesto vetos de cara a la reunión, se podrá hablar de todo. Sin embargo, ayer, a tres días de la cita, el Gobierno realizó un movimiento llamado a subrayar ante el independentismo y también ante la opinión pública española los límites a los que está dispuesto a llegar.

Tras el Consejo de Ministros celebrado ayer, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, anunció la presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional para impugnar la moción aprobada el jueves por el Parlament catalán en la que Junts per Catalunya, ERC y la CUP se ratificaban en los objetivos de la resolución independentista del 9 de noviembre de 2015, que ya fue suspendida por el propio TC. En aquel texto, las tres formaciones independentistas proclamaban el inicio de un proceso unilateral de creación de una República catalana independiente durante el que se desobedecería al resto de instituciones españolas, entre ellas el Tribunal Constitucional. El Ejecutivo acudirá al Constitucional tan pronto como el Gobierno reciba el preceptivo informe del Consejo de Estado, que ya ha sido solicitado.

El anuncio del recurso supone un golpe encima de la mesa, pero según Celaá el Ejecutivo sigue con la mano tendida para abrir una senda de diálogo. En ese sentido, el eurodiputado socialista Ramón Jáuregui afirmó que el Gobierno español está haciendo una política de distensión “inteligente” respecto a Catalunya porque no implica que “vaya a renunciar a los principios”.

Así, Celaá manifestó que el recurso se presenta “en defensa de la Constitución y del Estatut” y no cierra la recién abierta vía de la política. “Llevamos fuerza, ilusión y firmeza en relación a esa reunión y esperamos la reciprocidad”, señaló Celaá, quien pidió a Torra “inteligencia política”. Por su parte, “Sánchez escuchará, y a continuación analizará y actuará”.

El límite será el derecho de autodeterminación, que según Celaá “no existe” en la Constitución española como tampoco en ninguna otra Carta Magna de “estados democráticos homologables” a España.

Por otro lado, Sánchez planteará a Torra una agenda para “la totalidad de los catalanes” cargada de inversiones y transferencias, y su voluntad de acabar con la litigiosidad en el Constitucional. Todos estos temas podrán desarrollarse en comisiones bilaterales previstas en el Estatut y que permanecen inactivas desde 2011. Además, Sánchez está dispuesto a reunirse con el president en más ocasiones, pero siempre que este primer encuentro ofrezca un resultado positivo.

Por su parte, desde el Govern se considera que el anuncio de Isabel Celaá “no es una buena noticia a tres días de la reunión”, pero el president acudirá con muy buena predisposición y se reafirmará en la defensa del derecho a la autodeterminación de Catalunya: “Ya lo saben”, puntualizaron fuentes de la presidencia catalana.

Antes de conocerse la decisión del Gobierno, la portavoz del Govern, Elsa Artadi, ya había defendido que la moción no presenta problemas legales y que lo único que hace es reiterar que JxCat, ERC y la CUP quieren “conseguir la independencia”. Artadi también confió en que el Ejecutivo central no la impugnaría: “Sería una constatación de que no hay mucha diferencia entre el Gobierno actual y el anterior”, dijo.