Bog@ndo por la red

Iker Merodio - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Pablo Casado defiende la lista más votada

twitter.com/Mhemeroteca

En todas sus declaraciones públicas, el candidato a liderar el Partido Popular Pablo Casado, ha repetido hasta la saciedad que respetará las normas que marcaron al iniciarse el proceso, tras ocupar la segunda posición. En resumidas cuentas, las señas reclamando apoyo a sus rivales, en especial a María Dolores de Cospedal, son dignas del más nefasto jugador de mus. Sus justificaciones son válidas, sin embargo, no deja de arrancar una sonrisa su pasada y numantina defensa a favor de que gobierne la lista más votada que comparten en Maldita Hemeroteca.

En manos de Cospedal

vozpopuli.com

Los guiños de Pablo Casado a María Dolores de Cospedal parece que no han caído en saco roto. Según publican varios medios digitales, los barones más cercanos a la vicepresidenta del partido dan por hecho el acuerdo con Casado. La conocida enemistad que une a Cospedal con la vencedora de la contienda, Soraya Sáez de Santamaría, hace sospechar que el acuerdo no resultará dificultoso. La alternativa es una segura condena al ostracismo dentro de un aparato del partido, que con tanto tino ha manejado. Aún le restan muchos hilos de los que tirar.

El ducado de Franco

publico.es

El Partido Popular, como el Cid Campeador, continúa ganando sus batallas tras su muerte gubernamental. Acaban de escribir otro sonrojante capítulo en su reconocido desprecio por la Ley de Memoria Histórica. El ex ministro de Justicia Rafael Catalá, dejó bien atada la sucesión del ducado de Franco a favor de Carmen Martínez-Bordiu. Al anacronismo de la existencia de una clase superior se une el reconocimiento al recuerdo de un dictador. En ese espejo de Europa, en el que algunos tanto les gusta mirarse, sería impensable un ducado de Hitler o marquesado de Mussolini.