Francia, con las armas de Uruguay

Partido Uruguay-Francia en el Mundial de Rusia 2018. (AFP)

CUARTOS AVANZA A SEMIFINALES CON GOLES DE VARANE Y | Griezmann ante un rival que echó en falta a Cavani

“Hemos demostrado nuestro carácter como equipo. Es un momento grande para nosotros” “Miré a mis futbolistas y les dije que se marcharan con la frente bien alta” “La baja de Cavani ha sido esencial por el jugador que es y porque venía de marcar dos goles”

Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Nizhny Novgorod (Rusia) - Francia se puso el traje de Uruguay y le atizó con su misma medicina, fútbol rocoso y duro, para ganar 0-2, con goles de Raphael Varane y Antoine Griezmann con los que alcanzó las semifinales del Mundial de Rusia.

Durante toda la semana se debatió si Griezmann, amante de la cultura charrúa, era medio uruguayo o francés. Luis Suárez sentenció que era galo, que no tenía nada que ver con su país, y esas declaraciones se volvieron contra él con una bofetada a su equipo.

En los 90 minutos que duró el duelo, no solo Griezmann fue medio uruguayo, lo fue toda la selección francesa, que practicó un fútbol muy charrúa para acabar con el equipo de Tabárez. Trabó el partido constantemente, marcó un gol balón parado, otro de casualidad y consiguió su objetivo.

Francia practicó un fútbol muy charrúapara acabar con el equipo de Tabárez. Trabó el partido constantemente, marcó un gol a balón parado, otro de casualidad y consiguió su objetivo: pasar a la penúltima ronda del Mundial.

Los hombres del baionarra Didier Deschamps sabían que se iban a encontrar a un equipo que no tenía nada que ver con Argentina, una selección anárquica que nunca supo a qué jugó durante el Mundial. Kylian Mbappé, en octavos, se aprovechó del quilombo del cuadro de Sampaoli y con una autopista por delante firmó varias galopadas dignas de un atleta que desquiciaron a su rival.

Pero Uruguay no tiene nada que ver. Es todo lo contrario. Sabe perfectamente lo que hace. Su sistema está muy bien definido, casi se puede recitar la alineación de memoria y todos los jugadores, sin excepción, son unos perros de presa. Y, todos, sin dejar ni un solo espacio, se agrupan en torno a su portero, Fernando Muslera.

Mbappé se quedó sin el terreno con el que luce su zancada. Uruguay, no cedió nada al delantero del París Saint-Germain y durante la primera parte, Mbappé apenas dejó algún arranque que enseguida fue frenado con las ayudas que se prestaban todos los jugadorescharrúas.

Sin embargo, otra de las grandes cualidades de Uruguay, la definición de su dupla Luis Suárez-Cavani, se quedó coja. Sin el segundo, lesionado, el equipo de Óscar Tabárez perdió ese último detalle en ataque que siempre marca la diferencia. Christian Stuani, su sustituto, es un jugador correcto. Pero no es Cavani.

Eso se notó en una de las pocas ocasiones que tuvo Uruguay, al principio, cuando una internada de Diego Laxalt por la banda izquierda no la pudo rematar bien el jugador del Girona. Después, el rechace cayó en los pies de Nahitan Nández, que volvió a centrar al área. De nuevo, Stuani no acertó.

A cinco minutos para el final de los 45 primeros minutos, Antoine Griezmann, desaparecido hasta ese instante, sacó una falta desde la banda derecha medida a la cabeza de Varane. Muslera no pudo salvar su remate y en el marcador lució un 0-1 efectivo. Unos pelearon hasta la extenuación sin premio y los otros lo encontraron entre la garra uruguaya.

Entonces, justo cuando Tabárez metió más electricidad al choque con dos sustituciones (Stuani y Bentancur por el Cebolla Rodríguez y Maxi Gómez), llegó la jugada desgraciada de la tarde: Griezmann disparó desde fuera del área a las manos de Muslera y el portero charrúa despejó la pelota hacia dentro. Esto supuso el paso definitivo de Francia hacia semifinales. - Efe

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