Cartas a la Dirección

Violencia vial

Josetxo Etxeberria Víctima de la violencia vial - Jueves, 5 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Ahora que ya no tenemos mundial, creo que es un buen momento para llamar vuestra atención sobre un serio problema, del que no sabemos cuándo y a quien, pero a alguien le va a tocar...

A los sindicatos policiales les duele cuando les toca a ellos, a los ciclistas, de igual modo, y a nosotros, las familias, parejas, amigos, vecinos también, con el escarnio sobrevenido en el caso de familias y parejas, de recibir, en nuestra propia piel, todas las debidas atenciones por parte de las aseguradoras, muy pero que muy muy preocupadas por su balance económico, lo tuyo, ya tal, y la justicia, donde jueces súper sensibilizados se preguntan por qué perder su valioso tiempo en un accidente de tráfico...

Pues bien chavalotes... Aquí y ahora termina todo ... O bien asumís que tarde o temprano un hijo de la gran puta, borracho, drogado, picado (con sus órganos sexuales internos o externos) va a acabar con tu vida, con la de tus hijos, con la de tu pareja, tus amigos, bien vayan en coche, en autobús, en camión, en bicicleta, en moto, andando, bien por una acera o un arcén...

O bien hacemos algo para cambiarlo, exigiendo al poder legislativo un paquete de leyes que acaben con la impunidad de esta sangría, al poder judicial más sensibilidad y formación a la hora de abordar la violencia vial, a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado dejar de comportarse como meros notarios al servicio de las aseguradoras, y a estas últimas, pedirles que se queden como están, porque a mejor no irán nunca, aunque limitar las puertas giratorias entre cargos políticos con responsabilidad vial y fundaciones y órganos de dirección de las aseguradoras, no sería un mal comienzo.

Resumiendo. Llorar y pillar pasta (¡¡¡iluso!!! ) Y lo del muerto al hoyo y el vivo al bollo, o revelarte y cambiar las cosas.

Preparaos para realizar más homenajes cicloturistas, aventamientos de cenizas y demás, o bien coged a vuestro concejal de movilidad de turno, a vuestro diputado foral de turno, a vuestro diputado del gobierno autonómico y exigidles, no palabras y fotos, sino hechos ...

Y repito, en este bombo están todos nuestros nombres, es más, el que te haya ocurrido y hayas sobrevivido, no te inmuniza para que te vuelva a ocurrir.