Correa cree que las acusaciones de la Fiscalía “son un complot”

El expresidente de Ecuador Rafael Correa, durante una visita a Colombia en 2012.

El expresidente ecuatoriano, exiliado en Bélgica, califica de “montaje” la orden de detención

Rosa Jiménez - Jueves, 5 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Bruselas - El expresidente ecuatoriano Rafael Correa insistió ayer en un vídeo publicado en su perfil de la red social Facebook en que las acusaciones en su contra y la orden de detención preventiva que le impuso el martes la Corte Nacional de Justicia de su país son “un total absurdo” y “un complot”. También calificó esas acciones de “gran montaje”, pero se mostró convencido de que Ecuador no conseguirá su arresto ni extradición.

“No van a lograr la extradición, no van a lograr prisión, porque jamás lo va a permitir un país con un verdadero Estado de Derecho”, afirmó el político, residente en Bélgica, quien resaltó que la población ecuatoriana no debe preocuparse por él, sino por “la patria, por cómo la están destrozando”.

La corte suprema aceptó el martes la petición de la Fiscalía General de solicitar a la Interpol el arresto y extradición de Correa, tras haber desoído la medida cautelar de presentarse en Quito el pasado lunes. La jueza Daniella Camacho ordenó la prisión preventiva en una audiencia especial en la que se revisaban las medidas cautelares que se impusieron al exmandatario el pasado 18 de junio tras ser vinculado penalmente al caso del intento de secuestro del exlegislador Fernando Balda en Bogotá, en 2012.

El abogado Christophe Marchand, defensor en Bélgica del expresidente, aseguró ayer que no hay “nada en vigor” que permita arrestar en este momento al mandatario en este país europeo, ya que está “lleno de irregularidades” y no ofrece garantías.

“Si Correa me dice que quiere ir a Ecuador, yo le diría que no porque hay un riesgo muy fuerte de que sea puesto en prisión muchos años para eliminarle de la política’”, afirmó Marchand, quien aprecia “una sistematización de acciones penales en contra de exdirigentes” en “muchos países” de América Latina. El pasado 18 de junio la jueza Camacho ordenó a Correa que se presentara cada quince días, empezando ante la Secretaría de la Corte Nacional de Justicia como medida cautelar tras ser vinculado al caso de intento de secuestro del exlegislador Fernando Balda. Sin embargo, Correa optó por presentarse ante el consulado de Ecuador en Bruselas, amparado, según sus abogados, en una normativa diplomática. “En este momento no hay nada en vigor en Bélgica para que sea detenido”, precisó Marchand, quien añadió que la orden de arresto puede “estar en camino”, aunque “quizá haya algunos recursos de apelación que se pueden presentar en Ecuador y que pueden parar un poco la demanda”.

“es muy triste” En opinión de Marchand, la orden de la jueza a Correa de presentarse ante la corte cada quince días cuando reside a “miles de kilómetros” es “una condición imposible, no puede cumplirla”. “Eso significa que, al final, no quería que la cumpliera”, zanjó el letrado. Según el abogado, Correa, quien reside desde el pasado año en Bélgica por razones familiares, no ha cumplido esa orden porque “me parece, cuando veo todo el camino hasta este momento, que es un camino lleno de ilegalidades, que la idea primera fue que él no cumpliera para que pudiera tomar esta medida de detención”. Marchand, quien dijo que su cliente “tiene mucho ánimo para luchar” aunque “es muy triste lo que ve, lo que pasa en Ecuador”, explicó que han recopilado información sobre la situación en el país y que su conclusión es que “hay problemas”.

“En Ecuador y en toda América Latina parece que hay problemas de persecución política contra exdirigentes”, apuntó, para agregar que “hay informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que dicen que hay problemas estructurales”.

Preguntado si confía en el Estado ecuatoriano, el jurista respondió: “A mi juicio, en este momento, no”. Aludió al “problema de la inmunidad de un jefe de Estado” que le ha sido negada a Correa. “Me parece una ilegalidad en Ecuador que es flagrante. Tememos que si Correa va a Ecuador no va a gozar de un juicio con las garantías debidas”, recalcó Marchand. Detalló que el Estado ecuatoriano tiene que enviar a Interpol una “alerta roja” para la detención de Correa que se debe examinar para comprobar “si no hay problemas de tipo persecución política” a primera vista. Si la institución llega a la conclusión de que los hay, el proceso se puede “parar de repente”, incidió, mientras que en el caso de que continúe la petición entrará en el sistema de Interpol y se traducirá en una orden de arresto en todos los países del mundo.

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