Tomás Maeztu de la Peña gerente de la asociación de comercio mugan de Irun

“No podemos competir con los grandes de Internet, pero sí diferenciarnos con algunas de sus herramientas estratégicas”

Tomás Maeztu es gerente de Mugan, la más veterana de las asociaciones que agrupan a comerciantes y hosteleros de Irun, desde el año 1995. En momentos complejos como los actuales, él es de los que prefieren “mirar siempre en positivo”.

Xabier Sagarzazu - Miércoles, 4 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

irun - Pasadas las fiestas, el pequeño comercio de Irun arrancó este lunes su campaña de rebajas de verano, en la que, asegura Tomás Maeztu, esperan “poder resarcirse de la mala primavera, que ha estado lastrada por la influencia del mal tiempo y la lluvia”.

¿Cómo se presenta la temporada de rebajas para el comercio irunés?

-Este año hemos tenido un invierno y sobre todo una primavera atípicos, con mal tiempo y con mucha lluvia que no han dado tregua. Todo esto ha lastrado las ventas, sobre todo en el sector de textil y calzado, que no han tenido su mejor primavera precisamente. Por eso, esperamos que ahora las rebajas funcionen bastante bien, porque los comercios tienen mucho stock acumulado que no habían logrado vender en estos meses. Esperan poder darle salida a todo ese producto y tratar de paliar las pérdidas de la temporada. Al no vender al precio inicial, los márgenes también se reducen, por lo que lo deseable es al menos resarcirse de la mala primavera.

Sus establecimientos asociados empezaron este lunes con las rebajas, pero hoy en día, hay muchas tiendas, sobre todo de las grandes franquicias y multinacionales, que hacen descuentos casi todo el año. ¿Cómo viven esto ustedes?

-Es una pena que se liberalizaran los periodos de rebajas, cuya filosofía debería ser esa, la de ofrecer descuentos y dar salida a los stocks de temporada, antes de iniciar la siguiente. Ahora mismo, hay cadenas que han desvirtuado esa dinámica y ofrecen descuentos prácticamente en todo momento del año. Eso es algo muy complicado de soportar por el comercio tradicional. En nuestra opinión, sería conveniente volver a la regulación que tenían anteriormente las campañas de rebajas en el comercio.

¿Cómo valora la situación actual del comercio de proximidad en Irun?¿Ha dejado secuelas la crisis económica?

-El pequeño comercio, tanto en Irun como en cualquier ciudad de nuestro entorno, ha tenido que enfrentarse a una triple problemática en los últimos años. Por un lado, la propia crisis económica, que redujo el consumo de forma notable;en segundo lugar, la presión de las multinacionales y las políticas de ampliación de grandes superficies, que son una importante amenaza ahora mismo, y por último, el propio cambio de hábitos que han traído Internet y la venta online.

¿Y cómo le cabe hacer frente a todo esto, si es que se puede, al pequeño comercio de una ciudad como es en este caso Irun?

-Estamos haciendo un gran esfuerzo para innovar y reinventarnos, para salir adelante en un panorama ciertamente complicado. La ciudad ha perdido densidad comercial, hay menos comercio y tenemos que apostar por la colaboración público-privada, diseñando estrategias que a nuestro juicio pasan por la digitalización, por un lado, y por la potenciación del asociacionismo, por otro. Es decir, tenemos que estar en Internet, no tanto para competir con los grandes portales, es decir, para la venta pura y dura, sino para hacernos visibles y mejorar nuestra relación y fidelización para con el cliente, utilizando algunas de las herramientas estratégicas que los gigantes de la red emplean con maestría, como son el marketing online y las redes sociales, pero adaptándolas a nuestra realidad y haciendo uso de ellas para diferenciarnos ante el público. Además, creemos que las acciones promocionales tienen mayor fuerza si se hacen en colectivo, desde las asociaciones, que de forma individual. Y deben ser más de potenciar el propio comercio en sí que de fomentar, por ejemplo, la oferta de ocio, porque esta tiene más impacto en la hostelería que en toda la actividad comercial en conjunto.

¿Hay relevo para ese comercio de toda la vida y con una trayectoria consolidada?

-Se está haciendo un gran esfuerzo en ayudar al emprendizaje, con comercios que abren y les es complicado subsistir, a la vez que hay negocios que teniendo una base sólida, cierran por la jubilación de sus dueños. Hay que casar una cosa y otra para sacar más rendimiento a esa inversión de tiempo, dinero e ilusiones.