El régimen sirio sigue su ofensiva por el control de Deraa

Un niño sirio atrapado en la frontera jordana.

El número de desplazados internos en la región sureña de Siria y la frontera con Jordania aumenta cada día

Miércoles, 4 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

El Cairo - La jornada de ayer en la provincia siria de Deraa transcurrió en medio de una tensa calma, con ataques por parte de las fuerzas gubernamentales contra varias localidades, mientras los mediadores rusos continuaron manteniendo contactos con las facciones rebeldes e islamistas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos aseguró que las fuerzas leales a Bachar al Asad, que ya controlan un 58% de la región, han tomado las localidades de Al Gariya occidental y Kahil, al este de la provincia, donde también avanzaron en dirección al puesto fronterizo con Jordania de Nasib. Estos avances gubernamentales se suman a los logrados los pasados dos días en los que la unidades del ejército se hicieron con el dominio de Al Masifra y Al Sahua (este) y Al Yiza y Bushra al Sham (sur), después de la capitulación de los insurgentes que la controlaban,

La ONG también denunció ataques con misiles y proyectiles contra zonas de la localidad de Tafs, situada en el noroeste de Deraa y controlada por los rebeldes. Sin embargo, apuntó que el régimen no ha realizado incursiones aéreas desde hace 48 horas.

Por su parte, la agencia estatal de noticias siria, SANA, informó de que las unidades del Ejército se incautaron de armas pesadas en varias “guaridas de los terroristas” en las localidades de Al Gariya occidental, Alma y Malihat al Atash. Asimismo, aseguró que se lanzaron ataques contra la línea de suministros de los “terroristas” entre las poblaciones de Al Yiza y Saida, en el sur en una zona fronteriza con Jordania.

El Observatorio también informó de una fuerte explosión en unos almacenes de armas del Ejército sirio, en el norte de la provincia. El estallido se produjo cerca de las localidades de Al Mahya y Al Layah, dos regiones controladas por las fuerzas de Bachar Al Asad.

En este estado de calma relativa continúan las negociaciones entre Rusia, aliada de Damasco, y las fuerzas opositoras e islamistas, que controlan la región desde 2014. Las facciones armadas mostraron su rechazo a algunos puntos presentados por los mediadores, que estipulaban la entrega del armamento pesado y medio y la evacuación de los insurgentes hacia el norte, donde todavía quedan zonas en manos de la oposición armada.

La población sigue huyendo de los ataques y el número de desplazados internos en la región asciende a 270.0000 personas, de las cuales 40.000 se encuentran atrapadas en el desierto en la frontera jordana, aseguró la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). “Este es el mayor desplazamiento en la región desde que comenzó el conflicto”, dijo ayer en una rueda de prensa el portavoz Andrey Mahecic, quien matizó que las cifras pueden ir variando. - Efe

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