Jagoba Arrasate Nuevo entrenador de osasuna

“Ahora soy mucho mejor entrenador que cuando salí de la Real”

Jagoba Arrasate, nuevo entrenador de Osasuna. ( Javier Bergasa)

Es uno de los triunfadores en Segunda, tras quedarse a un paso de subir al Numancia, lo que le ha valido para fichar por Osasuna. La apuesta realista por Garitano le encanta

Mikel Recalde - Miércoles, 4 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Osasuna. Le imagino contento e ilusionado.

-Nosotros nos hemos creado, si se puede decir así, aquí, y Osasuna siempre nos ha transmitido ese espíritu de equipo histórico vasco, de garra, que ha estado muchísimos años en Primera. Para nosotros es un reto apasionante. Después de cerrar un ciclo en Soria que ha acabado bien necesitábamos un estímulo diferente y creo que Osasuna cumple todo lo que necesitamos ahora.

Regresa a la presión por ganar, porque en Pamplona exigen el ascenso.

-Bueno, en el fútbol profesional siempre hay presión por ganar. Sí que es cierto que la exigencia va a ser mayor. Osasuna acaba de descender, como quien dice, porque solo lleva dos años en Segunda, y las miras son altas. Sabemos que es muy complicado subir, pero aceptamos la exigencia y trataremos de dejar al club lo más arriba posible.

Una vez más de la mano de Bittor Alkiza, con quien forma una dupla inseparable.

-Es verdad que llevamos muchos años juntos. Como director de fútbol base me contrató para la Real y luego fue al revés. Estamos trabajando a gusto y para los dos es un reto ilusionante fichar por Osasuna.

Lo que le ha permitido ir a Pamplona es la gran temporada que ha firmado el Numancia.

-En mi tercer año las cosas han salido muy bien. Hemos hecho una muy buena Liga y nos clasificamos para el play-off, en el que caímos en la última ronda. En la Copa también lo hicimos bien. Aparte de los resultados, en Soria hemos sido felices y los recuerdos que vamos a tener para toda la vida van a ser positivos.

El ‘play-off’ de ascenso de Segunda es duro y cruel.

-La Segunda es larguísima. No descansas ningún fin de semana, son 42 partidos, más los de Copa, y luego se decide todo en eliminatorias con una separación de tres días. Es duro llegar hasta el final y quedarte a las puertas, pero bueno, hay que aceptar también que el Valladolid fue mejor, darle la enhorabuena y ahora descansar.

Con el alegrón que se habían llevado en Zaragoza…

-En tres días vivimos las dos caras del fútbol. Ganar al Zaragoza con todo lo que ello suponía. Además de por llegar a la final, para una ciudad pequeña como Soria, de 40.000 habitantes, ganarle al rival más grande que tienes cerca supuso una enorme alegría, pero tres días después perdimos 0-3 en casa.

Fue el verdugo de un Zaragoza en el que militaban muchos viejos conocidos de Zubieta.

-En esa eliminatoria coincidimos con Mikel González, con Ros, con Oyarzun… Nada más acabar me vino Ros a felicitar. Las caras que tenían, gente tan cercana que estaban muy tristes, provocó que me costara más exteriorizar la alegría y celebrar.

El Numancia competía claramente en inferioridad económica con sus rivales directos.

-Sí, puede ser, pero eso también habla de la igualdad que hay en Segunda División. Por ejemplo los tres que descienden bajan con un colchón económico tremendo comparado con los demás. Pero luego entre los demás no hay tanta diferencia como en Primera. Esto provoca que exista mucha igualdad y que los proyectos serios, como el del Numancia, después de una buena gestión puedan estar arriba peleando con otros en teoría más poderosos, lo que le da valor y emoción a la categoría.

Que te despida el presidente casi llorando en la rueda de prensa tiene que ser gratificante…

-Es de las cosas que más me han reconfortado. El irte de Soria con el cariño de la gente, sobre todo de la que te conoce, no se paga con dinero y es de las cosas que más valoro y por eso estoy contento.

Imanol Idiakez piensa que un entrenador debe estar tres años para que se note su firma. ¿Usted también? Asier Garitano en cambio no cree en eso y habla más de resultados…

-Yo tendré que decir que sí, porque mi mejor año ha sido el último. Creo que hemos sido los únicos que hemos completado estas tres campañas en el mismo banquillo en Segunda. En fútbol, hablar a largo plazo, como dice Imanol, sería lo ideal, pero desgraciadamente hay muchas veces que no se da. Porque los resultados tienen que ser inmediatos, los proyectos no existen y estás expuesto cada fin de semana. Estoy de acuerdo, pero también me resulta un poco utópico.

¿Ha podido seguir de cerca la temporada de la Real?

-Me gustaría haberla seguido más de cerca, pero al final la Segunda te come. De refilón la sigues y la sufres, claro.

¿Qué balance hace de un año decepcionante?

-Ha sido una temporada irregular. Las tres victorias del inicio nos ilusionaron a todos, dos fuera de casa y haciendo goles. Después ha tenido picos buenos y otros malos, una eliminación que nos dolió a todos en Salzburgo, y un final yo creo que nos ha ilusionado a todos para crear una buena base para el futuro.

No confiaban en un técnico de la casa como Imanol desde que usted se hizo cargo del primer equipo.

-Sí, aparte conozco a Imanol, creo que lo ha hecho muy bien. Con las señas de identidad de él, de la Real y de un entrenador guipuzcoano. El equipo ha mejorado y le han faltado algunas jornadas para luchar por meterse en Europa. Creo que el momento requería eso y me alegro de que Imanol lo haya hecho bien.

A Asier Garitano también le conoce mucho…

-Sí, le conozco bien. Nunca hemos coincidido en un equipo, pero sí que tenemos relación. Su elección me parece acertada. Un entrenador guipuzcoano que ha salido fuera, que ha hecho las cosas de forma brillante, que no se puede hacer más con menos, entre comillas. Sé que le ilusiona muchísimo la Real y creo que es una decisión acertada. Ahora lo que falta es que se ponga al mando y que salgan las cosas bien.

Si fuese un extranjero el que ha firmado sus resultados en Leganés seguro que habría más ilusión…

-Lo que pasa es que como viene del Leganés, parece que su currículum no es tan bueno… Pero dime qué entrenador hubiese hecho más con ese equipo, con dos ascensos, mantenerse dos años en Primera y llegar a semifinales de Copa. Está súpercapacitado, es maduro, le llega esto en su mejor momento.

¿Y qué Real espera con Garitano al mando?

-Su punto fuerte es sacar rendimiento a la plantilla. Sus equipos son siempre súperordenados y eficaces. El Leganés era en principio inferior a sus rivales y ahora en la Real, que es superior a muchos adversarios, vamos a ver los planteamientos que va a hacer ahora. Pero sobre todo saca rendimiento y ahora que va a tener mejores mimbres imagino que estará más arriba en la tabla.

Ahora parece que lo que busca el club es estabilidad.

-Desde fuera parece que la intención es que el proyecto sea más largo, con contratos más duraderos, empezando por el entrenador, y con un cuerpo técnico basado en mucho especialista. Parece que se piensa más a largo plazo, que no es malo, ojalá empiece todo bien y si no, tengan algo de paciencia, porque sí que da la sensación de plan ambicioso.

¿Le sorprende tanto cambio en Zubieta después de un gran año?

-El fútbol está cambiando. El staff se ha ampliado y se han ido muchos. Esto es fútbol profesional, en el que siempre estás expuesto y los cimientos se mueven. Olabe y Aperribay han hecho los cambios pensando en lo mejor para la Real. Son gente súperpreparada y ahora lo que hay que esperar es que haya armonía en ese grupo de trabajo.

De Rubén de la Barrera hablan maravillas…

-Nos hemos enfrentado en dos ocasiones este año, contra la Cultural. He seguido su trabajo. Es un entrenador diferente, muy distinto a Asier, que tiene un montón de variantes sobre todo en el ataque posicional. Si le añades eso a lo que tiene Asier es un complemento ideal.

Mikel Merino, el primer refuerzo.

-Le conocemos de sus años en Osasuna. En este fichaje no hay dudas. Si haces una encuesta todo el mundo te va a decir que es un gran fichaje. Es joven, con proyección y futuro, tiene piernas, físico, fútbol… Algo necesario para el centro del campo de la Real y me parece un gran acierto.

¿Le sorprende que en el once haya cada vez menos canteranos?

-Bueno, con Imanol hay jugadores como Aritz que han dado un paso adelante y otros para atrás. Eso depende más de cada entrenador. Ahora hay muchos canteranos que van a hacer la pretemporada y la campaña del Sanse ha sido brillante. Zubieta siempre va a ser el mayor activo de la Real, al margen de números en momentos puntuales.

La puerta de la Real siempre la mantendrá abierta…

-No sé si puerta o una ventanita. No estoy pensando en eso. Yo le deseo lo mejor siempre a la Real. Ahora que están Asier y Ansotegi pues muchísimo más, y yo a seguir mi camino.

¿Quizá este camino sería el más normal para llegar al banquillo txuri-urdin?

-La oferta te llega en un momento, el tren pasa una vez y no es fácil pararte a pensar y decidir qué es lo mejor. Está claro que es más normal dar pasos en Segunda como estoy haciendo que como lo ha hecho Asier. Pero no me arrepiento de nada. Ahora soy mucho mejor entrenador que cuando dejé la Real, con tres años más de experiencia, con más conocimientos sobre planteamientos, jugadores, dificultades, retos... En el fútbol profesional tenemos que reciclarnos para ser cada día mejores.

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