Cartas a la Dirección

El protocolo perverso de Osakidetza

LUIS Mª JIMENEZ DE ABERASTURI CORTA - Lunes, 2 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Esta semana acudí a la sección de urgencias del Hospital Universitario de Gipuzkoa, previo paso por el ambulatorio. Llevaba a mi esposa, semiinconsciente, sin fuerzas para mantenerse en pie. Al entrar en urgencias, muestro a la empleada la tarjeta sanitaria. Me dice que para que la atiendan tengo que enseñar el DNI, le comento que no lo entiendo, que le estoy mostrando un elemento de identificación “sanitario”. Nada de nada, estaba dispuesta, y así me lo hizo saber, a dejarle tirada en el suelo, sin ingresar.

Ante este hecho y otros que sucedieron, escribo un correo al director del Hospital. A los dos días me llaman por teléfono (por lo visto no necesita identificarse), tampoco contestan por escrito, me dice que es una doctora, amablemente me da la razón, en los diversos puntos que le planteo, aunque llego a la conclusión que no harán nada por rectificar. Cuando llega al tema del ingreso, me comenta que la empleada me aplicó el protocolo. A lo que le contesté: “El protocolo dice que se puede dejar a una persona, en estado grave, sin atender porque en ese momento no dispone del DNI”. Silencio.

No me extraña que en Euskadi no haya un solo hospital que se encuentre entre los mejores de España. No soy un africano (y si lo fuese mi protesta sería similar) que ha llegado en una patera, soy un contribuyente vasco, que sigue pagando cantidades generosas a la Hacienda Foral, desde los 20 años. Que ha cotizado a la Seguridad Social, más de 40 años. ¿Para tener una Sanidad tercermundista?

El ejemplo que pongo es de juzgado de guardia. Donde no acudí porque al contrario que Osakide-tza, para mí lo importante es la enferma, y en ello estoy.