ONGs piden respeto a las personas migrantes

Las organizaciones de Guatemala, Honduras y El Salvador apelan a EEUU y apuntan a sus gobiernos

Viernes, 29 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Panamá - Los gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador son los “principales responsables” de la tarea de “revertir las causas estructurales de la migración”, afirmaron ayer onegés de la región, que pidieron a EEUU “una política migratoria comprometida con el respeto a los derechos humanos”.

El pronunciamiento del Icefi, de la Red para la Infancia y la Adolescencia, de CIPRODENI, de COIPRODEN y de Plan International, tuvo lugar el mismo día que el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, sostuvo en la capital guatemalteca una reunión con los gobernantes Juan Orlando Hernández, de Honduras;Salvador Sánchez, de El Salvador, y Jimmy Morales, de Guatemala, para hablar del tema migratorio.

La cita tuvo como telón de fondo la nueva crisis generada por la separación de niños de sus padres inmigrantes ilegales en la frontera sur de Estados Unidos enmarcada en la política Tolerancia Cero, una práctica que ya mandó detener el presidente Donald Trump tras una lluvia de críticas y la indignación mundial.

A juicio de las onegés, la creciente migración de nacionales de esos tres países del Triángulo Norte Centroamericano, especialmente hacia Estados Unidos, es la consecuencia de una sociedad plagada de violencia, corrupción y pocas oportunidades educativas y económicas. La región se caracteriza por “políticas fiscales inadecuadas que (...) minimizan los recursos para atender el bienestar social;corrupción;sistemas de administración de justicia que continúan favoreciendo la impunidad, y sistemas electorales que impiden democracias legítimas”.

El llamado Triángulo Norte “concentran 18 millones de personas en situación de pobreza, representando el 80 por ciento de los pobres y el 85 por ciento de los pobres extremos de toda Centroamérica”, y ocupan sitiales destacados en clasificaciones mundiales de feminicidio y de homicidio infantil, destacaron las onegés. “Semejantes condiciones explican que la migración no es un acto criminal, sino una evidencia dramática de la aspiración humana por seguridad y refugio, por sobrevivir”. - Efe