Las fiestas de la espuma podrían excluirse de las actividades vetadas

La norma de ocupación de espacios públicos en tramitación preveía prohibir esta diversión

C. Alonso Iker Azurmendi - Jueves, 28 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La nueva ordenanza de ocupación de espacio publico, que está actualmente en tramitación en el Ayuntamiento de Donostia, podría finalmente permitir la celebración de fiestas de la espuma en la ciudad, un tipo de diversión infantil que había quedado prohibida en el primer articulado aprobado el pasado mes de marzo. El concejal de Espacio Público, Alfonso Gurpegui, confirmó a este diario que el Gobierno municipal estudiará dejar esta actividad fuera de las vetadas por el Consistorio, tal y como había reclamado la formación EH Bildu en una de sus enmiendas.

Gurpegui explicó ayer a los grupos políticos municipales el texto de la ordenanza, al que las distintas formaciones han presentado medio centenar de enmiendas. El texto será elevado a la comisión de pleno prevista para el 9 de julio y, posteriormente se aprobará en la sesión ordinaria de ese mismo mes. El periodo de exposición pública, que tocaría en agosto, se retrasará hasta septiembre con el fin de hacer más fácil la presentación de alegaciones por parte de los interesados.

Por otra parte, la ordenanza de ocupación de espacios públicos no ha variado sustancialmente desde su primera presentación. “Se trata de simplificar los procedimientos y también las actividades, que se reducen a simples, complejas y muy complejas”, añadió el edil.

La nueva normativa que se tramita para regular el uso del espacio público prohibe, por ejemplo, el top manta así como la venta de productos de pie y obliga a los músicos callejeros a solicitar un permiso y colocarse en el lugar correspondiente de la calle, señalado con una chapa metálica en la acera.

La nueva ordenanza está compuesta por 62 artículos relacionados con la venta ambulante, las fiestas y las distintas ferias. También regula la ocupación de las zonas peatonales y de los expositores comerciales, que, según la norma, deben dejar en todo momento un mínimo de dos metros libres de paso en las aceras.