GRUPO E

Brasil ya no duda

 LA ‘CANARINHA’ CUMPLE CON EL TRÁMITE FRENTE A SERBIA EN OTRO ENCUENTRO GRIS PERO SUFICIENTE para ganar con holguRa

Jueves, 28 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

MOSCÚ - La selección brasileña certificó su presencia en los octavos de final del Mundial tras derrotar a Serbia gracias a los goles del barcelonista Paulinho, uno de los más destacados, y a un cabezazo de Thiago Silva, que confirman a la pentacampeona del mundo como primera del grupo E y como rival de México en el primer choque a vida o muerte que depara el torneo.

El equipo dirigido por Tite no necesitó alharacas para imponerse a Serbia y fue ganando ritmo con el paso de los minutos. Sin brillo, ni la samba que se le presupone a la canarinha,el combinado sudamericano acabó pronto con la incertidumbre que está rodeando a los grandes en esta primera fase del campeonato. Apenas necesitó media hora para batir a su rival y desechar todo tipo de cuentas. También de temores y sorpresas tras el anterior batacazo protagonizado por Alemania.

Una derrota hubiera dejado sin vida a Brasil, que tardó muy poco en percutir la defensa balcánica. Gabriel Jesús desperdició un claro mano a mano a los cinco minutos y Neymar también probó suerte con un disparo muy sutil con la pierna izquierda. Sin embargo, ni el jugador del Manchester City, ni el del PSG pudieron abrir la lata.

El encargado de hacerlo, sin embargo, fue Paulinho después de asociarse con Coutinho, el mejor brasileño en el Mundial. La conexión culé fue totalmente efectiva gracias al regalo que habilitó al de Sao Paulo para superar a Stojkovic con un leve toque de puntera. El meta serbio también ayudó con una errónea salida que abrió espacios para el remate. El futbolista del Barcelona cortó por el centro de la zaga y, viendo los titubeos del cancerbero del conjunto balcánico y que dejaba la portería desguarnecida, optó por superarle con un leve toque por encima. Coutinho se está mostrando como un gran pasador y como el futbolista más avispado a la hora de habilitar espacios a sus compañeros.

Antes del gol llegó la lesión de Marcelo, que apenas pudo jugar diez minutos tras una dolencia en la columna vertebral. Filipe ocupó su lugar y dejó el pabellón bien alto, buscando incluso el gol con un disparo desde la frontal del área. Brasil siguió nadando antes de guardar la ropa y consiguió lo que se propuso.

guardar el resultado La verdeamarelhasufrió algún arreón de los serbios, pero nada que no solucionase sin excesivos contratiempos. Mitrovic tuvo la ocasión más clara con un cabezazo sin portero que sacó Silva bajo palos y alguna internada merced a la profundidad de sus laterales. Fueron los minutos en los que Serbia creyó en sus posibilidades ante un conjunto brasileño que parecía mirar el marcador favorable más que la alegría que se presupone a su fútbol. Pero todo se acabó con el 2-0 de Brasil.

El propio Thiago Silva, salvador para los suyos en la portería propia, se elevó en el primer palo y marcó con fiereza para constatar la primera plaza de la pentacampeona del mundo. Quedaban 20 minutos por delante, pero la historia del encuentro quedaba escrita. El cabezazo cerró un partido sin mucha historia y cita a los brasileños con México después de que Neymar intentase acabar con un buen sabor de boca, trabajando y persiguiendo marcar.

El 10 de Brasil buscó el gol en un disparo lejano, en una jugada escorada en la banda izquierda e incluso en el último minuto del tiempo añadido, cuando se topó con el portero serbio. Pero nada cambió el 0-2 que supone el liderato de grupo para una de las selecciones que, pese a no brillar con su fútbol, sigue teniendo todos los galones para bordar una nueva estrella en el pecho. - E.P.