El ala oeste

La última

POR Estíbaliz Ruiz de Azua - Miércoles, 27 de Junio de 2018 - Actualizado a las 09:42h.

Te dicen que son solo 1.850 caracteres y te convencen. Te dicen que podrás escribir de lo que quieras y dices que sí. 1.850 caracteres, con espacios incluidos, son los que tiene esta columna que tardarás poco más de dos minutos en leer. Un espacio que te dejan para hablar de lo de aquí o de lo de allí;de lo que ha ocurrido o de lo que te ha ocurrido. Y te pones a pensar.

Solo necesitas una primera frase con la que comenzar, unos cuantos argumentos que colocar y una conclusión para terminar. Fácil. Solo tienes que decidir sobre qué quieres escribir y ponerte a ello. Sencillo. Sobre las decenas de notas e ideas que a lo largo de la semana vas tomando y desechando nada diremos. Tampoco de lo que cuesta encontrar la palabra exacta, el argumento perfecto, la reflexión correcta. De las vueltas que das a una frase para que no sea malinterpretada, del trabajo que hay que hacer para vencer el pudor, de la sensación de desnudez que sientes cuando avanzas en la escritura. De la inseguridad que te crea el sentir que estás contando más de lo que quieres contar. De hacer que parezca fácil.

Parpadea el cursor sobre la hoja en blanco y te pones a ello. Letra Arial, tamaño 12, color azul. Por qué, por costumbre, por rutina, por manías, por esos gestos que nos dan confianza. Solo hay que comenzar por el principio, solo hay que quitar lo que sobra hasta quedarte con lo que quieres. Con ese pensamiento sobre enfermedades que dan mucho miedo, sobre mujeres que reclaman el espacio que les pertenece o sobre decisiones políticas que cambian realidades.

Solo hay que poner una coma aquí y quitar un punto y aparte dos líneas más adelante. Solo hay que elegir un título y entregarlo a tiempo. Solo hay que volver a contar hasta conseguir cuadrar esta que será –de momento– la última columna con sus 1.850 caracteres. Ni uno más ni uno menos.

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