GRUPO F

Con la moral muy alta

alemania quiere certificar su pase a octavos de final tras su remontada ante suecia

Miércoles, 27 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

kazán (Rusia) - Salvado su primer match ball gracias a un golazo de Toni Kroos en el minuto 95 del partido ante Suecia, la selección de Alemania, actual campeona del mundo, se juega su futuro en Rusia 2018 frente a un equipo a priori sencillo, una Corea del Sur que espera un milagro para poder llegar a octavos.

Con la moral por las nubes y la confianza recuperada, la Mannschaft tiene como único pensamiento el triunfo, sabedora de que todo lo que no sea sumar tres puntos hoy en Kazán podría, si se dan otros resultados, dejarle fuera del Mundial a las primeras de cambio, algo que no sucede desde 1938.

A sabiendas de que ante Suecia se jugaba un partido a vida o muerte, Alemania circuló sobre el alambre hasta el último minuto de la prolongación. A la media hora, Ola Toivonen adelantaba a los suecos y situaba momentáneamente fuera del torneo a la escuadra germana, que empató nada más arrancar la segunda mitad merced a Marco Reus.

Tras la expulsión de su central Jerome Boateng, que se perderá el choque contra Corea, Suecia no solo no mató el partido, sino que en el 95’ fue Alemania la que resucitó, gracias al tanto de Kroos, complicándoles la vida a los nórdicos, a los que no les vale, en el otro partido del grupo, un empate frente a México, que sí le bastaría al Tri.

Niklas Süle o Antonio Rudiger reemplazarán a Boateng en el centro de la defensa de Alemania, a la que vuelve tras superar su problema en el cuello Hummels, que frente a los suecos no pudo jugar y su puesto fue ocupado por el defensa del Chelsea.

Por su parte, la selección surcoreana, que afronta su tercer enfrentamiento mundialista con Alemania, tras los de 1994 y 2002 -todavía no conoce la victoria frente a los germanos-, llega a Kazán después de inclinarse en los dos primeros partidos del grupo, ante Suecia (0-1) y México (1-2), y sabiendo que necesita un milagro para poder avanzar a octavos de final.

Los pupilos de Shin Tae-yong podrían plantarse en la siguiente ronda si se dan una serie de carambolas en la última jornada: una victoria sobre Alemania por dos o más goles de diferencia y que México pueda con Suecia. - Efe