El tráfico de coches quedará supeditado al bidegorri de Aiete

Con el futuro bidegorri, este giro estará prohibido y el coche deberá dar la vuelta en La Cumbre.

El carril en la zona de Munto será recto y sin pendiente y el entorno será declarado Zona 30

C. Alonso - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Una nueva solución diseñada por el departamento de Movilidad del Ayuntamiento ha permitido desbloquear la situación del bidegorri de Aiete que, a pesar de haber salido a concurso el pasado mes de febrero, aún no ha comenzado a convertirse en realidad. Un error en el presupuesto (se añadía el coste de los semáforos a la obra) ha hecho recalcular el precio y, en este tiempo, se ha llevado a cabo una reforma del trazado, por lo que el Ayuntamiento volverá a sacar a concurso la obra e introducirá cambios, en el sentido solicitado por la asociación de vecinos Lantxabe.

La obra tendrá un coste aproximado de 600.000 euros en su primera fase, de 850 metros, que irá desde el puente sobre el paseo Pío Baroja hasta la rotonda del colegio Hijas de Jesús, desde donde nacerá el segundo tramo de bidegorri, que llegará hasta la rotonda del paseo de Oriamendi, donde se conectará con el ya existente.

En los últimos tiempos se han producido nuevas reuniones entre Lantxabe, la concejala de Movilidad, Pilar Arana, y un técnico de su departamento, para estudiar la mejor solución para el nudo de conexión entre el paseo de Aiete y el del Doctor Marañón, junto a la plaza de Munto. Ahora, el bidegorri tendrá prioridad sobre el tráfico rodado en un nuevo diseño que transcurrirá en línea recta, con la circulación rodada supeditada al trazado ciclista y no al revés.

Los coches que, procedentes de la zona de Hernani, pretendan girar desde el paseo de Aiete a Doctor Marañón no podrán hacerlo y tendrán que ir hasta la rotonda de La Cumbre para dar la vuelta en dirección a Munto.

alternativas La asociación de vecinos Lantxabe destacó la “gran sensibilidad” del Ayuntamiento por hacer caso a sus reclamaciones y recalcó que el desplazamiento de los coches hasta la isleta de La Cumbre, para hacer el cambio de sentido, podría facilitar que algunos tráficos busquen alternativas naturales a la de circular por el paseo de Aiete para llegar a Donostia “lo que facilitará la tranquilidad de la circulación en el paseo”, según confían.

Lantxabe considera que el nuevo bidegorri, sin curvas ni pendientes, favorece también la movilidad de las personas autónomas que van en silla de ruedas manuales o eléctricas, de las personas mayores en general y de las familias con coches de niños.

Una vez ejecutadas las dos fases de la obra, Donostia sumará 1,5 kilómetros de carril ciclista. La asociación Lantxabe, a pesar de su satisfacción, recuerda que queda pendiente en el barrio el tramo entre el futuro ambulatorio y La Cumbre.

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