Eguzkilaru, radiante de diversión

Un grupo de niños y niñas en uno de los talleres que ambientó el parque de juegos instalado en Biteri.
La chavalería disfrutó de un baño espumoso para combatir el calor.
Paellas de todos los tamaños y sabores se prepararon ayer.
Eguzkilaru -en la imagen- fue recibido con entusiasmo y emoción a mediodía en la plaza Biteri.
Una marchosa cuadrilla de arrasatearras antes de la comida.
Un niño subido a la tirolina.
Se habilitó un circuito de obstáculos en silla de ruedas.

El personaje infantil brilló ayer con todo su esplendor en las fiestas de san juan de arrasate, que se despiden hoy

Anabel Dominguez - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Eguzkilaru lució ayer radiante para la marea de niños y niñas que disfrutaron de las atracciones que se instalaron en la plaza Biteri y, como novedad este año también, en el parque de Monterrón. El popular y querido personaje infantil, que encarna el verano y las vacaciones, hizo honor a su filiación trayendo mucho calor y diversión a partes iguales. En la tercera jornada de los sanjuanes arrasatearras los más pequeños son, sin lugar a dudas, los reyes indiscutibles de la fiesta.

Clásicos como el karaoke, los hinchables, las camas elásticas o el taller para pintarse la cara compartieron protagonismo con una ristra de juegos que emplearon la madera y otros elementos de la naturaleza para hacer las delicias de los txikis. En Monterrón, la tirolina fue uno de los mayores reclamos de la chavalería que se atrevió a volar en el recorrido de 80 metros de longitud que desembocaba en el escenario. En los alrededores, otros muchos ponían a prueba su capacidad creativa, construyendo un artilugio que después lanzaban al agua para pescarlo en el estanque que se llenó para la ocasión. Se pudo, además, jugar a los bolos con discos de troncos de madera, hacer acrobacias en tela y sentarse a la sombra bajo las frondosas copas de los árboles de Monterrón.

Mientras tanto, en Biteri los niños aliviaron las altas temperaturas con un buen baño de espuma en la apar festa que dirigieron los monitores de Txatxilipurdi Elkartea, la asociación euskaltzale de ocio educativo que capitanea el chaparrón de actividades que visten el programa del 25 de junio.

853 comensales Este año los usuarios de Aspace, la asociación de ayuda a personas con parálisis cerebral, también se unieron a la fiesta. Con un bastón y un antifaz la chavalería pudo ponerse en la piel de un ciego, atravesar un circuito con obstáculos en silla de ruedas y conocer el lenguaje de signos. La cita con Eguzkilaru quiso, de este modo, mostrar a los asistentes los retos a los que a diario tienen que hacer frente las personas con discapacidad.

El calor azotó de forma intensa ayer. Quienes hacían lo que podían para combatir la canícula del mediodía eran los cocineros que bregaban ante los fogones dispuestos en el exterior del mercado de abastos. 853 comensales tomaron parte en la comida popular Zeuk iñ zeuk jan, uno de los actos con más tirón en los últimos años. Cada cuadrilla se preparó su propio menú, entre los que destacaban majestuosas paellas de magnífico y apetitoso aspecto, aunque tampoco faltaron los platos de fácil y socorrida elaboración, como la pasta, o la comida precocinada.

La mañana del penúltimo día de San Juan comenzó con el encierro y la posterior suelta de vaquillas que fue menos concurrida que la de la víspera. Pero la jornada dio más de sí e hizo un hueco a los payasos Pirritx, Porrotx eta Marimotots, al festival de bertsos que organiza AED, a los mariachis y a los conciertos de los grupos Glaukoma y Anita Parker. Hoy, en el último asalto festivo, habrá encierro, desfile de la comparsa de gigantes y kilikis (11.00), degustación de pollo Eusko Label a cargo de Goikobalu abesbatza (desde las 12.00), teatro con Markeliñe (18.00), actuación de Lore Gazteak dantza taldea (19.00) y concierto de Izaro (20.00). Los sanjuanes agotan sus últimos cartuchos.

Secciones