La azotea

¿Y los libros?

POR María M. Otálora - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 10:04h.

Este fin de semana ha sido el primero del verano y, ¡con qué buena cara ha hecho aparición! Una temperatura perfecta, un sol radiante y una suave brisa.

Además los despistados nos hemos encontrado con la organización de un Triatlón espectacular que ha tomado las calles de Donostia. Cientos de héroes (para mí lo son), recorriendo la ciudad animados por todos los que han salido a vitorearles. ¡Bien por los deportistas! Mi afición es la lectura, una afición en principio sedentaria, aunque a mí particularmente me encanta leer mientras camino. Levanto la vista de vez en cuando, cuando llego a un paso de cebra o cuando veo que unos pies se acercan peligrosamente a mí. En ocasiones, cuando un pasaje llama mucho mi atención por la razón que sea también me detengo para releerlo. Cuando veo a alguien que lee un libro mientras camina me cae bien de inmediato. Es una debilidad que tengo. No me importuna el ruido de mi alrededor cuando camino y leo a la vez.

Sin embargo, cuando encuentro un buen lugar para leer, por ejemplo a la sombra de un toldo en la playa, que en principio puede parecer una situación perfecta para concentrarse, los ruidos me desconcentran y distraen mi atención. Por eso este fin de semana, cuando veía a tantos aficionados al deporte practicarlo con tantas facilidades y organización se me ocurrió una idea: ¿por qué no un triatlon de lectura?

Cuentos, ensayos y poesía. Silencio absoluto en la ciudad, hamacas a la sombra y aperitivo en el intervalo entre el cuento y la poesía.