Cartas a la Dirección

Saber hacer ‘stop’

JOXEAGUS ARRIETA - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 10:09h.

Un día de estos leía en un periódico: “Nuestra obligación es dejarles a nuestros hijos un mundo mejor que el nuestro. Puede que no lo tengamos fácil, pero lo que no tenemos es tiempo que perder”. Es una frase que me ha hecho pensar. Querer que nuestros hijos hereden un mundo mejor que el nuestro es una tarea difícil, pero posible. ¿Cómo construir un mundo mejor? En primer lugar, mejorando nosotros mismos, revisando nuestras actitudes e iniciando una vida más entregada a los demás. La mejora del mundo es una simple quimera sin una honda reforma personal. Un mundo mejor solo será posible si empezamos por cambiar nosotros mismos. Los grandes cambios de la sociedad nunca llegarán si los hombres y las mujeres que la forman no cambian su comportamiento. Ahora bien, el comportamiento personal no basta para cambiar el mundo. Son necesarios también cambios estructurales. Que este tiempo veraniego nos ayude a coger tiempo para nosotros, para descansar, reflexionar y disfrutar del verano.

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