De limpiabotas a bailarín

Dos bailarines etíopes cumplieron su sueño gracias a una iniciativa social. Ahora, con el apoyo de Kukai, ayudarán a los jóvenes del país a conseguir el suyo.

Un reportaje de Alex Zubiria - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

A Addisu Demissie y Junaid Jemal la danza les cambió la vida. Ambos trabajaban en las calles de Etiopía, uno de limpiabotas y el otro vendiendo pañuelos, hasta que una iniciativa social de cooperación les permitió formarse durante cinco años y graduarse en la Universidad de Middlesex (Inglaterra). Tras quince años de carrera profesional, los dos bailarines vuelven a su país natal para, con la ayuda de la Diputación de Gipuzkoa y Kukai Dantza, contribuir a cumplir los sueños de los jóvenes etíopes.

“El arte es el arma más poderosa para cambiar el mundo, y queremos utilizarla para mejorar nuestro país”, aseguraron ayer los bailarines durante la presentación de la iniciativa en Donostia.

La infancia de Addisu y Junaid no fue nada sencilla. Los dos se buscaron la vida como pudieron en unas calles etíopes en las que los matrimonios infantiles, el sida y la delincuencia estaban a la orden del día. Todo cambió, no obstante, gracias a un proyecto de inclusión social que les abrió las puertas a la danza.

Tras recibir formación durante cinco años, los dos bailarines viajaron a Reino Unido, donde se graduaron en la Universidad de Middlesex e iniciaron una trayectoria profesional de quince años en compañías británicas.

No obstante, ambos querían devolver de alguna manera la ayuda que ellos recibieron en su momento, por lo que decidieron volver a África y formar la compañía Destino Dance Company de Senegal. El objetivo era claro: inculcar la danza en el país africano y crear una red profesional en Etiopía que potencie su cultura. Lo que no sospechaban por aquel entonces es que iban a tener ayuda.

Con motivo del I Festival de Danza Contemporánea de Etiopía, Kukai Dantza viajó al país africano. Allí, las dos compañías iniciaron “una profunda relación” que tal y como el director de Kukai, Jon Maya, aseguró, todavía continúa.

Como nexo de unión ha actuado desde entonces la Diputación de Gipuzkoa bajo la iniciativa Gipuzkoa Coopera, que trata de buscar la implicación de la ciudadanía y agentes económicos, sociales y culturales del territorio en proyectos solidarios.

Destino Dance Company y Kukai Dantza ya trabajan en un espectáculo conjunto que esperan les lleve tanto a Etiopía como a Euskadi.

“Es una relación que marca un camino sin retorno. La creación es una gran herramienta de integración social de la que surgen hermosos proyectos desde lugares a los que no se llega habitualmente”, concluyó Maya.