Asqueados de las moscas

El calor ha llegado y con él las plagas de moscas que los vecinos del barrio Olatz de Mutriku padecen cada verano por la actividad de una granja en la que crían visones.

Reportaje y fotografía de Jabi Leon - Domingo, 24 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:34h.

tras una primavera marcada por las suaves temperaturas, el pasado martes llegó el primer día de calor. Y con él se terminó la tranquilidad que reinaba en el paradisíaco barrio mutrikuarra de Olatz Goikoa, donde cada verano los baserritarras de la zona se ven obligados a padecer unas plagas de moscas que se generan como consecuencia de la actividad de una granja cercana dedicada a la cría de visones americanos.

Cansados de la “pesadilla” que se ven obligados a vivir “en cuanto sube el termómetro”, los vecinos de Olatz exigen a las instituciones públicas “que hagan lo que tengan que hacer para acabar de una vez por todas con una situación que estamos soportando desde hace más de una década y que nos obliga a pasar los veranos sin poder abrir las puertas y las ventanas de nuestras casas porque si lo hacemos se llenan de moscas”, explica enojado Fausto Mugerza, del caserío Iturritxa.

A su juicio, “es imposible de entender todo el trabajo que se está haciendo para poner en valor el Geoparque y que al mismo tiempo no se adopten medidas contundentes para que las personas que vivimos en el interior de ese espacio protegido tengamos una calidad de vida digna”.

litigio en curso El Ayuntamiento de Mutriku es consciente de la difícil realidad que los vecinos de Olatz se ven obligados a soportar cada verano. De hecho, desde el inicio de la presente legislatura el Consistorio, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Gobierno Vasco han trabajado de la mano con el objetivo de solventar un problema que viene de lejos.

En este sentido, el alcalde mutrikuarra, José Ángel Lizardi, recuerda que tras un “exhaustivo análisis” el pasado verano las instituciones públicas instaron a los responsables de la granja a adoptar una serie de medidas para solucionar el entuerto.

Entre todas ellas cabe destacar “la petición para mejorar la limpieza del entorno y el tratamiento de los excrementos de los visones, que son el foco de las plagas de moscas”;así como “un redimensionamiento de las instalaciones ya que, por los metros cuadrados que ocupan tienen capacidad para albergar a un máximo de 15.000 visones, cuando las inspecciones realizadas demostraron que tenían unos 40.000 animales”.

Sin embargo, la empresa responsable de la granja rechazó la petición para que adecuara su proyecto a las dimensiones de las instalaciones.

Lo explica el propio alcalde: “A su entender, con el redimensionamiento solicitado la granja no sería rentable. Además, consideran que después de muchos años sin que se les dijera nada su actividad está consolidada”. Desde el Ayuntamiento, claro está, “no podemos aceptar ese planteamiento porque su actividad está creando problemas de convivencia”;sin olvidar que “hacia el año 2000 la granja pidió permiso para ampliar sus instalaciones pero nunca para aumentar la cantidad de animales”, sentencia Lizardi.

Para defender sus intereses, la empresa explotadora de la granja ha iniciado un proceso contencioso contra las medidas que le exige el Consistorio;un litigio que se encuentra en fase de instrucción “porque el juez hasta ahora lo que ha hecho ha sido pedirnos información tanto al Ayuntamiento como a la empresa”.

En cualquier caso, los vecinos de Olatz Goikoa piden a las instituciones “que no esperen hasta que haya una sentencia en firme y al menos obliguen a la granja a incrementar la limpieza de sus instalaciones de inmediato”. De lo contrario, avisan, “estaremos condenados a pasar un verano más viviendo entre moscas”.