Barkos dice que el cambio en Navarra ha mejorado la vida de las personas

La presidenta apunta a UPN como el Caballo de Troya de Ciudadanos

Ibai Fernandez Javier Bergasa - Domingo, 24 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:34h.

Pamplona - Han pasado ya tres años del cambio de Gobierno que llevó a Uxue Barkos a la presidencia del Ejecutivo foral. Tres cuartas partes de una legislatura que encara su recta final, y que motivaron ayer a la presidenta y a su formación política a subrayar los avances y las mejoras sociales y económicas logradas durante este tiempo. “Ha sido un cambio para las personas”, defendió ayer Barkos, que constató que la comunidad está hoy mucho mejor que cuando llegaron al Palacio de Navarra, y que lo está en buena medida gracias a la labor institucional y legislativa de las cuatro fuerzas que sostienen al Gobierno.

La presidenta recordó que cuando llegaron al Gobierno apenas había 50 millones en tesorería, “ni para pagar las nóminas”, y que ahora la Comunidad Foral cuenta con un superávit de 600 millones. Destacó las mejoras en las infraestructuras en educación porque “se caían los tejados de los colegios”. Y puso en valor el descenso de la listas de espera en la sanidad, la buena marcha de la economía por encima de la media española, y la solvencia de las cuentas públicas. “Se han creado 2.000 empresas más de las que se han ido”, enfatizó Barkos como ejemplo de la política de tierra quemada de la oposición. “El único apocalipsis es el de su clientelismo y su desastre en la gestión”, recriminó.

Fue un discurso marcadamente social para un Gobierno “centrado en las personas” dijo Barkos, que se mostró “orgullosa” de la gestión de su equipo, y de medidas como la renta garantizada, cuya mayor parte va dirigida a parados de larga duración a los que el Estado ha retirado las ayudas.

Críticas a la oposición Barkos contrapuso así “el marco de confianza y estabilidad” que vive Navarra con “el periodo de mayor inestabilidad política en el Gobierno del Estado”, marcado por los “recortes y casos de corrupción”. “Pensaban que iba a ser un paréntesis sin fuste y sin apoyos suficientes para producir un cambio duradero, pero se equivocaban”, apuntó la presidenta, que aprovechó su intervención para censurar la actitud de los partidos de la oposición.

Lamentó así que el PSN haya estado “sistemáticamente alineado con las posiciones más reaccionarias de UPN y el PP”, por lo que defendió que los socialistas navarros no tienen autoridad para “dar lecciones de progresismo ni al Gobierno, ni a Geroa Bai ni al cuatripartito”. No obstante, animó a la formación que dirige María Chivite a sumar con “otras fuerzas políticas del cambio para seguir construyendo un gobierno de progreso”.

Más dura fue la presidenta con UPN, partido que se encuentra en medio de una “deriva desnortada”. “Más allá de sus críticas y obsesiones, lo cierto es que han sido incapaces de proponer una iniciativa por el futuro de Navarra”, señaló Barkos, que acusó a los regionalistas de “hacer daño intencionadamente a la imagen de Navarra en el Estado”. “Si la renovación de UPN consiste en cambiar amigos en Madrid y traer a Navarra el antiforalismo de Ciudadanos, para eso sobran en esta sociedad”, afirmó Barkos, que advirtió de que la formación de Javier Esparza “ ahora vota en el Congreso las propuestas patrioteras más rancias y antisociales del señor Rivera”. “Si van a ser el Caballo de Troya para terminar con el autogobierno navarro, UPN le sobran a Navarra”, señaló.