José Ramón Vitoria

“Que tras 25 años Errementari dantza se mantenga con esta fuerza es una gran satisfacción;el pueblo la considera una tradición”

Los sanjuanes de Arrasate están de cumpleaños. En el despertar de las fiestas, Errementari dantza celebra hoy sus bodas de plata al calor de la hoguera

Anabel Dominguez - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 10:00h.

Arrasate– José Ramón Vitoria vive con gran intensidad la víspera de San Juan. El entusiasmo y la emoción que envolvieron el estreno del 23 de junio de 1993 siguen intactos. Ahora, 25 años después, la hija que se alumbró en “aquel costoso” parto puede presumir de haber crecido fuerte y sana. “Hoy va a ser un día especial”, asegura Vitoria, el padre de la Errementari dantza, una de las citas más concurridas y apreciadas de los sanjuanes. Un acto propio de la villa cerrajera. Que marca la diferencia. Desde las 21.00 horas, los músicos de Arrasate Musikal, dantzaris, txistularis, albokaris, gaiteros, gigantes… y el dragón que cierra la comitiva  se echarán a la calle para ambientar la noche mágica del ritual de la hoguera (se prenderá a las 22.30 en la Herriko plaza).

¿Por qué Errementari dantza? ¿Cómo se gestó?–Surgió del objetivo de hacer algo conjunto entre los diferentes grupos del pueblo. Esa era mi idea. Para entonces Txerri dantza –pieza que también compuso Vitoria en este caso para Santamasak– ya estaba en marcha. Había un precedente, pero Errementari dantza implicaba un salto importante, una mayor logística y una escenificación con un recorrido. En aquellos años era director de Arrasate Musikal y vi en esta iniciativa una vertiente, a su vez, pedagógica para que los alumnos pudieran tocar en la calle los instrumentos;entonces no había banda, la creé dos años después, así que Errementari dantza fue el embrión de esta formación. Y, por otro lado, hay que destacar los símbolos que se representan y que forman parte de nuestra historia: la larga tradición ligada al hierro con los ferrones, la leyenda del dragón…

En esta aventura no caminó solo.–No, hubo muchísima gente que se implicó, al igual que ahora. Los grupos de dantza Lore Gazteak y Arrostaitz, el bertsolari Jon Iñaki Izarzelaia creó las coplas, los gaiteros Esteban y Enrique Dolara fueron los coordinadores del proyecto, y Haritz Solupe diseñó la maqueta del dragón que llevó a la Escuela de Arte de Deba para que lo confeccionaran. Aquella primera figura tenía seis metros de largo y más de tres de altura. Medimos la anchura de las calles para ver si podíamos pasar con el dragón y también el resto de la comitiva, entre otras cosas, porque la idea inicial era atravesar Ferrerías. El embarazo y el parto fue duro, pero Errementari dantza salió adelante (se congratula).

¿Qué destacaría de la composición?–Suena a música antigua;está pensada en un contexto social de siglos atrás. Quería utilizar el mayor número de instrumentos posibles, albokas, toberas, percusión, metal, trikitixa, gaitas, clarinetes… Si el objetivo era que los alumnos de Arrasate Musikal tocaran en Errementari dantza, tenía que ser una composición sencilla, que les motivara participar.

¿Qué recuerdos tiene del estreno?–Había expectación por parte nuestra y del público. Errementari dantza venía a cubrir el hueco que hasta entonces existía entre la Salve y la tamborrada, con su pasacalle, Alkatearen agurra (Xabier Zubizarreta fue el primer edil en bailar en la víspera de San Juan), el encendido de la hoguera por el dragón, y las danzas Ingurutxo y Polka. Ese año tomaríamos parte unas 120 personas. No faltaron anécdotas (se ríe). El dragón se trajo sin una estructura y ruedas para transportarlo y tuvimos que solucionarlo con la ayuda de la calderería Epele y Mario Ugarte. Recuerdo, asimismo, que cuando José Luis Etxeberria Porru me vio en faena, teniendo que coordinar a tanta gente, me dio un silbato que todavía guardo.

¿Que se siente después de que Errementari dantza haya echado raíces?– Que tras 25 años Errementari dan-tza se mantenga con esta fuerza es una gran satisfacción. Que el pueblo la considere como una tradición es un éxito terrible, al igual que lo es que al frente de su puesta en marcha se encuentren distintos grupos. El pueblo, de alguna manera, se ha apropiado de Errementari dantza;el espíritu popular de su música, los bailes, la escenificación ha trascendido, y la gente se siente partícipe. Para mí es como una hija, pero también lo es Txerri dantza (habla con entusiasmo).

¿Cómo va a vivir este cumpleaños?– Como siempre, intensamente, pero hoy será especial. Si bien participé en Errementari dantza los cuatro primeros años –su testigo lo han ido cogiendo los posteriores directores de la banda de Arrasate Musikal–, no me he desvinculado y me hacen consultas. Se está pensando en hacer mejoras y en la escenificación de hoy podría haber sorpresas. (Actualmente Vitoria está al frente del área de Investigación y Transferencia de la facultad Huhezi de Mondragon Unibertsitatea, no obstante, afirma que aunque ya no vive de la música, sigue “viviendo con ella”).