Como una ‘piña’ frente a la exclusión

Son mujeres, trabajadoras y entusiastas, pero no lo han tenido fácil en la vida. Por ello han acogido con emoción la oportunidad de formarse como profesionales en el sector de los hoteles. Son mucho más que camareras de piso.

Un reportaje de Arantxa Lopetegi. Fotografía Ruben Plaza - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:52h.

Acceder al mercado laboral no es una tarea fácil, aunque hay algunas personas que lo tienen más complicado que otras. En todos los casos acreditar una formación especializada es de vital importancia, sea cual sea el puesto al que se quiere acceder.

En una ciudad como Donostia y un territorio como Gipuzkoa, en los que el peso del turismo es grande, contar con personal cualificado en el sector hotelero es fundamental.

Y son ellas: Evelyn, Fátima, Bárbara, Rosario, Paloma, Mari Mar, Mari Luz, Lourdes, Eli, Maite, Feli y Arantxa, quienes quieren aportar ese “plus de calidad” a la atención y la limpieza en los establecimientos hoteleros del territorio. Pero además de la técnica, señalan, “hemos aprendido a trabajar bajo presión, a gestionar los malos momentos” y es eso lo que esperan que las empresas valoren.

Son todas ellas mujeres de la comarca de Beterri-Buruntza, mujeres que no lo han tenido nada fácil para encontrar trabajo por razones muy diversas , mujeres que en algunos casos habían perdido el tren del empleo y que fueron seleccionadas para tomar parte en el curso Operaciones Básica de Pisos en Alojamiento.

de buruntzaldea Todas ellas están empadronadas en los municipios de Andoain, Astigarraga, Hernani, Lasarte-Oria, Urnieta y Usurbil y, al inicio de la formación se hallaban en situación de desempleo o acreditaban un bajo grado de cualificación, siendo algunas preceptoras de RGI.

Con la ayuda de los ayuntamientos de Beterri-Buruntza, Lanbide, Adegi y con la formación impartida por Cebanc, nueve de las trece mujeres que finalizaron el curso están ya contratadas a jornada completa por un periodo de seis meses. Superado este plazo, algunas podrán seguir donde están y las que no, al menos, cuentan con un certificado que acredita no solo su capacitación profesional, sino también que, entre otras cosas, han adquirido herramientas muy valiosas para el trato personal y para trabajar en equipo.

En el acto de entrega de los diplomas este pasado jueves, la emoción y la alegría se podían tocar. Y es que todas coincidían en que, más allá de ser una oportunidad para acceder al mercado laboral, estos meses les han servido para crear una relación estrecha y solidaria entre ellas. “Nos hemos contado nuestras vidas y hemos reído y llorado”, explicaba Lourdes Matasanz, una de estas entusiastas mujeres que han conformado “una piña”.

Unas a otras se vitorearon cuando recogieron su diploma que exhibían como un trofeo. Porque eso era lo que significaba. Lo condensaba en pocas palabras Feli Santiago: “De todo se puede salir, es cuestión de actitud”. Pero, claro está, también de oportunidades.

Porque el entusiasmo y la ilusión la han aportado, con creces, las participantes en un proyecto que cumple su tercera edición.

La técnica de Empleo del Ayuntamiento de Usurbil, Josune Mugika, lo explicaba con claridad, se ha buscado ofertar una “preparación integral” que vaya más allá de la cualificación profesional, trabajando aspectos más vinculados con el “empoderamiento” personal.

Estas mujeres que se han preparado para trabajar, por ejemplo, como camareras de piso, auxiliares de limpieza o ayudantes de lavandería, se han formado para “dignificar la profesión”, para dejar claro que no cualquier persona puede hacer cualquier trabajo;no, al menos, hacerlo con todas las garantías y con label de calidad.

Entre noviembre de 2017 y marzo de 2018 estas trece mujeres superaron el capítulo de formación previo al contrato, periodo en el que se hallan inmersas y que finalizará en septiembre.

El programa pretende responder a las necesidades “en riesgo de exclusión social”, haciendo uso de “acciones formativas transversales” para que sean unas profesionales más completas.

Kote Bernal, coordinadora del curso en Cebank, tiene claro que el grupo de mujeres que recibió su diploma son “ejemplo de actitud y afán de superación”. Y es que ganas no les faltan y tampoco fuerza por iniciar una nueva trayectoria laboral.

apuesta por el talento Paul Liceaga y Mikel Sarriegi, de Adegi, compartían una reflexión. Para poder ofertar un “destino de calidad” en un territorio de gran proyección turística, es necesario apostar por el “talento”, un talento que se acredita con formación cualificada “sea en el sector y en el puesto que sea”.

Liceaga se dirigió a todas las mujeres al asegurar que “formáis parte del destino que promocionamos”, son parte de esa cadena de calidad y lo avalan en su día a día.

Roberto Jiménez, de la empresa de apartamentos turísticos Feel Free, lo comprueba a diario porque tres de estas mujeres están contratadas en su empresa trabajando con “gran efectividad”. El programa, añadió, “es una luz” para un sector que quiere contar con personal “preparado”.

Por último, Pilar Alonso, del hotel Orly, aprovechó la ocasión para dirigirse a los representantes de la patronal y pedirles de forma muy clara trabajo para todas estas mujeres. “Hay que generar calidad, pero para generar experiencia hay que crear empleo, un empleo que no se acabe en seis meses”.

Eso es lo que piden, lo que buscan y lo que saben hacer las mujeres que, con su certificado bajo el brazo, quieren demostrar lo que valen. “Tú sí que puedes” es su grito de guerra y ayer se lo repitieron unas a otras, porque lo creen y lo han luchado.