Cartas a la Dirección

Recuerdo de Mikel Zabalza y Ángel Portugal

Agustín Rodríguez Altzako Mikel Zabalza Gogoan Herri Ekimena - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:52h.

En las Cocheras de Dbus se ha descubierto una placa en recuerdo a los conductores de autobuses Mikel Zabalza y Angel Portugal. Se trata de una decisión de la Comisión No Permanente de Derechos Humanos del Ayuntamiento de Donostia, que responde a una petición del Comité de Empresa de Dbus. Los pasos, aunque sean pequeños, siempre deben ser bienvenidos, y desde la iniciativa popular Mikel Zabalza Gogoan vemos bien que el Ayuntamiento haya dado finalmente cauce a uno de los 14 puntos que hace dos años propusimos a la citada Comisión. Hemos de reconocer que nuestra alegría sería mayor si a la hora de realizar este tipo de movimientos, el Ayuntamiento hubiera tenido la deferencia de invitar a participar a esta iniciativa popular Mikel Zabalza Gogoan o a la misma familia de Mikel. Al menos, pedir opinión.

Para Mikel Zabalza, muerto por torturas -que no se obvie esto-, se debe trabajar en torno a la verdad, la Justicia, el reconocimiento y el recuerdo, en colaboración con iniciativas populares, instituciones, compañeros de trabajo de Mikel, y sobre todo, la familia. ¿Se creará una comisión específica para Mikel Zabalza? ¿Dará apoyo económico, jurídico o psicológico a Idoia Aierbe? ¿Estudiará con los servicios jurídicos municipales, en colaboración con los abogados de la familia, la posibilidad de nuevas iniciativas en el ámbito judicial? ¿Dónde queda la memoria para Mikel y sus compañeros? Podremos crear al fin en Altza el Txoko de Mikel? Son algunas de las preguntas que aguardan aún una respuesta por parte del Ayuntamiento. Mikel era trabajador municipal.

Hemos tenido que esperar 33 años para ver una placa de recuerdo. Sobre el mensaje que obvia la responsabilidad del Estado. ¿Es ésta la reparación que ofrece el Ayuntamiento de Donostia a Mikel y a su familia? Flojo balance nos parece, señal de poco compromiso. Palabras sí, acciones pocas, y cauce a la participación y al trabajo en común, cero. Que un descafeinado paso adelante no sirva para disimular la falta de la actitud proactiva a la que se comprometió el Ayuntamiento de Donostia. Necesitamos compromisos plenos, ya que de lo contrario los movimientos quedan en simple pose, y eso no es ni lo que se pide ni lo que se aprobó en la moción.