El fin de los viernes negros

josé antonio sánchez abandonó ayer la presidencia de rtve tras un polémico mandato con acusaciones de manipulación y protestas de trabajadores

Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:53h.

Polémico y férreo defensor de su gestión al frente de RTVE, José Antonio Sánchez abandonó ayer la presidencia de la radiotelevisión pública, una tarea que ha sido criticada hasta el mismo día de su salida, cuando los empleados de la corporación celebraron el noveno viernes negro, en el que trabajadores, reporteros y presentadores visten de negro contra la “manipulación” y reclamando una televisión pública independiente y objetiva.

Sánchez (1953, Isla Cristina, Huelva) llegó a RTVE en octubre de 2014 después de que su predecesor, Leopoldo González-Echenique, presentara su dimisión. Ambos fueron elegidos en el Parlamento solo con los votos del PP, que tras su llegada al Gobierno en 2012 modificó el método de elección de la cúpula de la corporación pública mediante un decreto. Procedente de Telemadrid, donde ejecutó el ERE que afectó a 829 de sus casi 1.200 trabajadores, se trajo consigo otros tantos profesionales de una etapa en la que las acusaciones de manipulación para favorecer al PP planearon sobre la cadena autonómica.

Tras 44 meses al frente de RTVE, ayer expiró su mandato, que ha estado envuelto en la polémica prácticamente desde su llegada. Tan solo una semana después de aterrizar en la radiotelevisión, los trabajadores realizaron paros parciales para demostrarle al nuevo presidente que estaban “dispuestos a pelear” por “un servicio público de calidad y porque sus informativos sean plurales y democráticos”.

desencuentros El desencuentro entre empleados y la cúpula se ha mantenido hasta el final. Ayer, día de su salida, gran parte de la plantilla vistió de negro por noveno viernes consecutivo para exigir una RTVE independiente y plural.

A pesar de las críticas, Sánchez presume de su gestión, sobre todo de haber logrado que los informativos de TVE sean líderes de audiencia y de que la corporación pública haya concluido los últimos dos ejercicios con superávit. “Dejo la mejor televisión de los últimos años con diferencia”, defendió en una de sus comparecencias ante la Comisión de control de RTVE en el Parlamento, como también presumió antes de “salvar” Telemadrid.

provocador Sus intervenciones parlamentarias -cada mes debía rendir cuentas ante las Cortes- han estado plagadas de reproches cruzados con senadores y diputados -a excepción de los del PP-, que denunciaron en múltiples ocasiones su “chulería y prepotencia”. Su declarada afinidad con el PP salió a colación en más de una ocasión: “Yo voto al PP y seguiré votando al PP”, admitió en el Congreso, donde también reconoció, sin complejos, figurar en “los papeles de Bárcenas” y no quiso ocultar que es “católico, apostólico y romano”.

La crítica más reiterada a su gestión ha sido por manipulación y censura informativas, tanto por los parte de los parlamentarios como de los Consejos de Informativos de RTVE, algo que Sánchez siempre ha negado.

Sin embargo, los Consejos de Informativos de RTVE cifran en más de 600 las denuncias recibidas durante su mandato por “manipulación, censura, falta de pluralidad y propaganda”.

Su cuestionada gestión ha sido uno de los motivos que llevó a la aprobación de la reforma de la ley de elección de la cúpula de la radiotelevisión pública, cuyo objetivo era recuperar la independencia y el pluralismo en la elección parlamentaria de sus órganos.

Ante la dificultad del Parlamento para poner en marcha el concurso público para renovar RTVE, el Gobierno de Pedro Sánchez ha optado por aprobar un decreto ley que cesa de forma inmediata a los actuales consejeros de la radiotelevisión, cuyos sustitutos deberán ser elegidos por dos tercios de la Cámara en primera votación, y por mayoría absoluta en segunda votación, a las 48 horas de la primera.

“Se acaban los viernes en negro”, se congratuló ayer la portavoz del Ejecutivo socialista, Isabel Celaá. Los trabajadores de RTVE no se mostraron todavía tan optimistas y aprobaron en una asamblea mantener los viernes negros “hasta que la tele, radio y web públicas sean de verdad independientes y plurales. Por tanto, solo nosotros y nosotras decidiremos cuándo se acaban”, aseguraron en un comunicado emitido desde el Consejo de Informativos, que añadió que el decreto no es la “fórmula deseable”.

Tras la aprobación del decreto ley para renovar la cúpula de la corporación de manera urgente y transitoria, en un plazo aproximado que va entre las dos semanas y un mes, RTVE deberá elegir a su nuevo presidente “por concurso público con la participación de un Comité de Expertos”, garantizando así una elección por criterios profesionales y no políticos. - Efe/ N.G.