Contra el dominio de Urdaibai

Hondarribia y Orio tratarán de acabar con la hegemonía Bermeotarra en las regatas de la liga act, y san juan, san pedro y la debutante Donostiarra lucharán por conservar la categoría

R. Sánchez/I. Andonegi - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:53h.

donostia - Urdaibai vuelve a partir este año como el gran favorito para conquistar la Liga ACT-Eusko Label que arranca mañana en Bilbao. El club de Bermeo ha ganado las dos últimas ediciones de esta competición y se perfila de nuevo como el rival a batir este verano. Sin embargo, si los pronósticos sitúan a la trainera que dirige Joseba Fernández como la principal candidata al triunfo final en la clasificación general, la lucha por cada bandera podría estar mucho más disputada este año. Hondarribia y Orio ya fueron capaces de superar en varias ocasiones a la Bou Bizkaia el pasado curso, y la lista de aspirantes a ganar regatas se amplía en esta edición con Cabo da Cruz y con Zierbena -que en 2017 ganó la primera bandera de su historia en la máxima categoría-.

Junto a la Ama Guadalupekoa y la San Nikolas habrá otras tres traineras guipuzcoanas. La gran novedad es la presencia de Donostiarra, que se estrenará en la elite del remo once años después de su fundación. El bote de la capital guipuzcoana ha bogado a un gran nivel esta primavera y parece que no pasará apuros para conservar la categoría. Por el contrario, San Juan y San Pedro afrontan la liga concienciados para luchar por la permanencia en la primera tanda de la liga.

La temporada de 2018 contará con un total de 19 regatas puntuables, de las que solo una se disputará en formato de contrarreloj, que será precisamente la prueba que inaugurará mañana la liga en Bilbao.

Un claro favorito Urdaibai, a las órdenes del pasaitarra Joseba Fernández, tratará de conquistar su tercera liga consecutiva;un logro que hasta ahora solo ha podido conseguir Kaiku. El club de Bermeo ha sufrido seis bajas con respecto al pasado curso, incluida la del patrón Vicente Carpintero, pero confía en haber elaborado una plantilla tan competitiva como la de 2017.

A priori, Hondarribia y Orio se perfilan como los botes más fuertes junto a la Bou Bizkaia. La Ama Guadalupekoa ya se impuso en seis pruebas el año pasado, y la San Nikolas, en cuatro. Eso sí, ninguno de sus responsables quiere hablar todavía de desbancar a Urdaibai.

Hondarribia, sin Julen Castrillón ni Gari Uranga, espera afianzarse en la tanda de honor para estar cerca de la lucha por las banderas y de la primera plaza de la general.

Por su parte, el técnico oriotarra, Jon Salsamendi, confía en mantener el nivel del pasado año, aunque, en su opinión, conseguir éxitos será más difícil este verano por el salto cualitativo de otros rivales. El preparador aguilucho, no obstante, no renuncia a consolidarse como “un equipo que está, al menos, a diez segundos del ganador”.

Zierbena aspira a completar la tanda de honor. La trainera que dirige Juan Zunzunegui, que ya se impuso en pretemporada en la regata de Lekeitio, tratará de “ganar todo lo que se pueda” a pesar de no tener demasiados efectivos en la plantilla.

Cabo es otro candidato a ganar banderas. El bote gallego se ha reforzado mucho este invierno y, su técnico, Benigno Silva, aspira “al menos, a ser el mejor de la segunda tanda”.

el reto de consolidarse En este segundo turno también podrían estar Ondarroa o las recién ascendidas Santurtzi y Donostiarra. El aginagarra Iñaki Errasti, en cualquier caso, se estrenará al frente de la Antiguako Ama con el objetivo de mantener la categoría, consciente de que repetir el octavo puesto del año pasado será complicado, y más aún con las diez bajas sufridas en pretemporada.

La Sotera de Iker Zabala, al igual que Ondarroa, ha sido capaz de ganar una bandera en pretemporada, y debutará en la Liga Eusko Label con la esperanza de conservar la categoría sin pasar apuros.

La Donostiarra, por su parte, intentará ofrecer todo su potencial en cada trainera. La Bantxa ha fortalecido y renovado el bloque que logró el ascenso y, en principio, no debería sufrir para disputar una segunda campaña en la primera división.

La lucha por la salvación Si la lucha por las banderas o por entrar en la tanda de honor cuenta con numerosos aspirantes, la pugna por evitar el descenso no es una excepción. Los dos botes pasaitarras, por ejemplo, inician la temporada con la permanencia como principal meta.

La Erreka, que fue sexta el pasado año, tuvo en invierno doce bajas que fueron cubiertas por canteranos sin demasiada experiencia en la máxima categoría. El técnico sanjuandarra, Juan Mari Etxabe, tiene claro que la salvación “va a ser difícil, pero intentaremos por todos los medios estar lo más tranquilos que sea posible”. La Libia, por su parte, también inicia la liga con el único objetivo de no descender. El técnico sanpedrotarra, Mikel Arostegi, señala como sus posibles rivales, además de a San Juan, a Kaiku y a Tirán. Los gallegos, dirigidos por Benjamín Vázquez, comienzan un nuevo ciclo tras haber tenido trece bajas en invierno. Los de José Luis Korta, por su parte, han acusado la inestabilidad económica del club y han tenido que recurrir a la cantera después de que solo seis remeros del pasado año continúen en las tostas de la Bizkaitarra.

La última plaza conllevará el descenso directo, mientras que el penúltimo clasificado pugnará con los primeros clasificados de la Liga Gallega y de la ARC-1 para mantenerse en una categoría que comenzará a decidirse mañana.