“Necesitábamos un plan para armonizar la conciliación con el proceso productivo”

Amaia Etxepeteleku. (Foto: J. Colmenero)

La agencia de traducción Maramara ha estudiado las necesidades de sus empleados para favorecer la igualad

Viernes, 22 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:27h.

donostia - Los 20 trabajadores de la agencia de traducción Maramara de Donostia viven una situación privilegiada: tanto hombres como mujeres concilian y estas últimas tienen acceso a puestos de responsabilidad dentro de la propia empresa. Sin embargo, en Maramara vieron la necesidad de “armonizar con los procesos productivos” las medidas establecidas para impulsar la igualdad y la conciliación. Así, decidieron embarcarse en el proyecto piloto de Etorkizuna Eraikiz.

Según explica la comercial de la empresa, Amaia Etxepeteleku, esto les ha llevado a establecer nuevos flujos de comunicación con los trabajadores que han permitido conocer qué necesidades tienen.

Asimismo, este proceso ha establecido la necesidad de “reorganizar completamente” el horario de los trabajadores, para “adaptarlo a las necesidades de conciliación que hay y que, de esta forma, todos tengan las mismas oportunidades”. Etxepeteleku reconoce que esta es una de las “apuestas más importantes” que ha llevado a cabo la empresa y que ha sido “muy positiva” para los trabajadores.

Finalmente, han establecido un dispositivo de seguimiento, ya que son conscientes de que “la vida y las necesidades cambian, y las medidas que hemos adoptado ahora puede que mañana no sirvan”. “Necesitamos tener unos indicadores que en un plazo de tiempo nos permitan saber qué estamos haciendo bien y qué cosas podemos mejorar”, explica Etxepeteleku.

Todas estas medidas han tenido una acogida excelente entre la plantilla, porque “hay más cercanía”, “hay flujos de comunicación más directos y continuados en el tiempo” y todo ello repercute de una manera “muy positiva, tanto en el nivel productivo como en cómo se sienten los trabajadores”. “El valor añadido de nuestra empresa son las personas. El que aporta valor es el trabajador. Si el trabajador siente que se tienen en cuenta sus necesidades, no solo es que rinde más, en nuestro caso nos aporta más”, asevera.

Por todo ello, no duda en recomendar a otras empresas que emprendan este camino. “Ir de la mano de la Diputación y de consultorías externas preparadas para esto es muy sencillo, te hacen las cosas muy fáciles. Por eso les recomiendo que hagan una reflexión interna, interioricen esta necesidad y que, a pesar de las dudas y los miedos, sigan adelante. Porque este es un camino que no va a tener final”, apunta. - I. Astarloa

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