Mikel Azpiroz organista de elkano browning cream

“Queríamos un disco con mucha intensidad y muy espontáneo, con el que no cayéramos en el perfeccionismo”

El trío Elkano Browning Cream estará esta tarde (20.00 horas) en La Cripta del Convent Garden de Donostia para presentar su último trabajo, ‘Bor Bor’.

Harri Fernández - Viernes, 22 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:28h.

donostia - Elkano Browning Cream es un trío conformado por músicos de varios países del mundo. El donostiarra Mikel Azpiroz se sienta ante el órgano Hammond, mientras que el parisino Franck Mantegari se encarga de la batería y el británico Dave Wilkinson de la guitarra. Tras haber colgado el cartel de No hay entradas el pasado 29 de abril, volverán hoy a Donostia, al Convent Garden, ha presentar su quinto disco, con bases en el jazz y en el blues, pero en el que han añadido sonidos “más duros”.

El de hoy será el segundo concierto que ofrecen en Donostia en un plazo de mes y medio. El último fue a finales de abril.

-Para el concierto anterior, que lo ofrecimos en la sala Club del Victoria Eugenia y en el que presentamos Bor Bor, se agotaron las entradas y quedó mucha gente sin poder asistir. Por ello, nos animamos a programar un segundo concierto para todas esas personas.

¿Les sorprendió?

-Es algo que suele ocurrir en Donostia. Más que para sorprenderse, es algo para alegrarse (ríe).

‘Bor Bor’ es su quinto álbum, un trabajo grabado en las salas que Kutxa Kultur tiene en Tabakalera.

-Así es. Es un local en el que he estado trabajando hasta hace poco y este disco es la guinda a la estancia que hecho en este espacio.

Esta semana, además, ha salido un videoclip, también grabado en dicha sala.

-El miércoles salió el videoclip de la canción que da nombre al disco, Bor Bor, que se grabó en directo.

¿Cuánto hay de espontaneidad y de improvisación en el quinto disco de Elkano Browning Cream?

-Hay mucho de eso. Es un disco del que podemos decir que no hemos ensayado antes de grabar. Intercambiamos ideas por Internet, dado que Franck vive en París, Dave en Barcelona y yo en Donostia. Intercambiamos ideas de esta manera y fijamos tres días de finales de enero para juntarnos y grabar. Veníamos con las ideas estudiadas pero sin haberlas conjuntado entre nosotros en directo. Esto fue buscado para que la grabación resultara muy espontánea, muy pura y muy enérgica. Para que mantuviéramos el espíritu de las jam session. Es decir, esa manera de hacer música de manera improvisada.

No es algo muy habitual.

-Siempre hemos tenido esta manera de trabajar, pero es cierto que en este disco hemos hecho un especial énfasis en ello. Era lo que quise desde el primer momento y era lo que les transmití a Dave y Franck antes de juntarnos. Tenía que ser un disco de mucha intensidad, muy espontáneo y en el que no cayéramos en el perfeccionismo. Debíamos prescindir de él para centrarnos en la frescura del contenido.

No será fácil coordinar la grabación de un disco cuando cada músico vive en un lugar distinto y tiene, además, otros proyectos.

-No es fácil pero el poder hacerlo es el resultado de muchos años de tocar juntos, trabajar juntos, vivir situaciones de todo tipo juntos... Eso da una gran confianza personal y también musical. Que el disco se grabara en enero en solo tres jornadas es fruto de una larga trayectoria y de una confianza mutua.

En definitiva, han forjado una complicidad musical absoluta. Funcionan como un reloj.

-Eso es. Haber logrado esta complicidad con estos grandes músicos es lo más bonito de todo.

¿Considera que es un disco más maduro que los anteriores?

-Sí, lo creo. Es el más maduro y más honesto. Creo que es lo que nos ha dado el haber puesto el énfasis en que fuese algo fresco, sin caer en la vanidad del perfeccionismo. Es normal que el último trabajo sea el que más te guste pero estoy muy satisfecho con él. Es coherente con esa creencia de mejorar y progresar. Disco a disco vamos avanzando, sin caer en sensaciones repetitivas.

También han apostado por sonidos nuevos.

-El sonido troncal es el del órgano Hammond, la guitarra y la batería, pero hemos jugado con sonidos de guitarra más duros, más saturados. También hemos añadido sintetizadores, melódicas, pianos, voces, percusiones...

El primer guitarra de la formación durante los primeros dos discos, Matt Harding, colabora de nuevo en ‘Bor Bor’;en esta ocasión, poniendo la voz al tema ‘Trains Speeding’.

-Desde hace ocho años no colaborábamos. Cuando compuse Trains Speeding lo visualizaba con su voz. Le propuse que lo cantara y lo aceptó. Y me hace mucha ilusión que haga su pequeña aportación al disco. Hoy en día la tecnología permite trabajar a distancia. Él reside en Estados Unidos y le envié el tema para que añadiera la voz.

Esa “frescura” del álbum, ¿intentan trasladarla a los directos?

-Efectivamente. Intentamos que los conciertos tengan una alta dosis de improvisación en las interpretaciones. Obviamente, mantenemos una estructura pero cada concierto es distinto en base a cómo nos sintamos ese día.

¿Qué es lo que se encontrarán los que se acerquen esta noche a La Cripta?

-Presentaremos Bor Bor entero y tocaremos algunos temas del disco anterior, UH EH, y también del segundo y del primero.

De cara al mes que viene tienen cerrados conciertos en León y en Zarautz. ¿Están preparando alguna gira internacional?

-Elkano Browning Cream tiene una vocación viajera. Hemos estado en China, en Sudamérica, en India, en Australia... Y esperamos que con Bor Bor también surjan oportunidades de llevar nuestra música a lugares lejanos. No es fácil que las agendas cuadren, pero, como decía, el nuestro es un proyecto que perdura gracias a la confianza que tenemos y la voluntad que le ponemos. No es un proyecto que se justifique solo económicamente, sino que también hay una voluntad de juntarnos. Vamos buscando huecos y haciendo lo posible.