‘Donosti’ vuelve al mar

El Aquarium donostiarra y Oceanogràfic de Valencia liberaron ayer en Oropesa del Mar a la tortuga ‘Donosti’, recogida hace cuatro años en la costa vasca herida por una red de pesca.

Un reportaje de Alex Zubiria - Jueves, 21 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Tras una larga odisea, la tortuga Donosti por fin ha vuelto a su hábitat natural. Herida por una red de pesca, el ejemplar fue rescatado en 2014 en Bermeo y trasladado a un centro de recuperación de fauna silvestre, en el que tuvieron que amputarle una de las aletas. Su cura continuó durante tres años más en el Aquarium donostiarra, para finalmente concluir ayer con su vuelta al mar en Oropesa del Mar, Castellón.

El 29 de abril de 2014, el Servicio de Guardacostas en Bermeo avistó una tortuga juvenil herida en el agua. Se trataba de un ejemplar conocido comocaretta caretta o tortuga boba y presentaba una lesión en su aleta delantera izquierda.

El animal, que tan solo pesaba 2.405 gramos en aquel momento, había sido arrastrado por una red de pesca, causándole la herida que dificultaba su nado.

Al apreciarlo, los guardacostas recogieron a la tortuga y la trasladaron al centro de recuperación de Fauna Silvestre de Gorliz. Allí, los especialistas detectaron un absceso en la aleta y decidieron amputársela.

Para continuar con su recuperación, el animal fue cedido al Aquarium donostiarra, donde recibió el nombre de la ciudad.

Los técnicos del Departamento de Biología comenzaron con ella el trabajo de reeducación para recuperar su capacidad de natación. Incluso valoraron la posibilidad de implantarle una prótesis elaborada por una impresora 3D como sustituta de la aleta, pero el encaje del implante era dificultoso, por lo que finalmente se desestimó.

Poco a poco Donosti fue mejorando y engordando hasta alcanzar los once kilos de peso. Ante esta mejora, el ejemplar fue trasladado al Oceanario del propio Aquarium, donde convivió durante dos años con las otras 40 especies que se exhiben en el tanque.

De este modo, más de 600.000 personas pudieron comprobar de primera mano la estupenda evolución del quelonio.

Ante esta clara mejoría, los responsables del acuario y del centro de recuperación de Gorliz decidieron ponerse en contacto con el Oceanogràfic de Valencia, expertos en recuperar tortugas amputadas en el Mediterráneo. Donosti estaba preparada para ser liberada.

último viaje En octubre del pasado año la tortuga ingresó en el Área de Conservación y Recuperación del Mar de la fundación Oceanogràfic.

A través de un biosensor, se estudiaron durante ocho meses los patrones de natación del ejemplar, así como su comportamiento y movimientos.

Asimismo, y con el objetivo de prepararla para la liberación, Donosti recibió una alimentación específica que le permitió alcanzar los 17 kilos de peso.

No obstante, los expertos del Oceanogràfic creyeron más conveniente buscar una opción más tranquila para su suelta que la habitual: la de La Rochelle, donde los animales se favorecen de las corrientes para su salida al Atlántico.

Así, concluyeron que lo mejor era liberarla en el propio Mediterráneo, facilitando un posible encuentro del animal con otros ejemplares.

La playa escogida fue, además, un guiño a los orígenes del animal, puesto que fue la conocida como La Concha, en Oropesa del Mar.

Finalmente y tras más de cuatro años, Donosti pudo ayer ser libre y volver a su hogar, el mar.