andriy lunin

Un portero bendecido

Andriy Lunin agradece el apoyo de su afición en un partido con el Zorya.

 pese a tenerlo en la mano, la real no fue capaz de cerrar el fichaje del ucranio por tres millones y el madrid lo ha atado por 12,5

Mikel Recalde - Jueves, 21 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - “Es un portero muy interesante”. Así se refirió una voz autorizada txuri-urdin cuando desde este periódico le preguntamos por Andriy Lunin el pasado mes de diciembre. Para ese momento, un ojeador del club ya había regresado impresionado después de asistir a su excepcional actuación en el partido de la Europa League que el Zorya había disputado en San Mamés. Los ucranios dieron la sorpresa con un exhibición espectacular del meta de solo 18 años que protagonizó varias intervenciones de mucho mérito. La directiva de su club sabía que iba a tener muchos problemas para pagar los sueldos de sus jugadores en el pasado mes de enero y estaba resignada a tener que traspasar a alguno de sus mejores jugadores. Ahí es cuando apareció la Real, que ya le había espiado en más encuentros, para establecer los primeros contactos. El problema es que no fueron los únicos y los gestores del Zorya tomaron conciencia poco a poco de que tenían un diamante entre sus manos y que si lograban aguantar algo más iban a poder abrir una subasta pública entre clubes europeos que podría reportarle el ingreso de una importante suma de dinero y que sin duda se convertiría en la solución a muchos de sus problemas.

La Real tenía convencido a su padre, que acompañado de su mujer incluso visitó Donostia para conocer el posible destino de su hijo. Pero su propuesta no superaba los 2,5 millones de euros, lo que no acababa de convencer del todo al Zorya. Ahí perdió su gran oportunidad, porque como le ha sucedido en otras ocasiones, fue dejando pasar el tiempo sin darse cuenta de que el futbolista iba entrando en otra dimensión en la que ya se encontraría en inferioridad de condiciones por el potencial de los equipos que entrarían en la puja. La mejor demostración de que no terminó de ir con todo en el momento indicado fue que la reunión que mantuvieron en Kiev las tres partes no contó con la presencia de Jokin Aperribay. Como todo el mundo conoce, el presidente no sella ninguna operación sin negociar directa y personalmente.

Pese a reconocer en una rueda de prensa celebrada en Anoeta que estaban “muy interesados”, y a que el propio Lunin declaró en la concentración invernal de su equipo que contaba con “una oferta de la Real”, la negociación se fue enfriando al mismo tiempo que se añadían más nombres de equipos en su lista de pretendientes. Pero la situación de la Real era tan buena para hacerse con su fichaje que cuando el Deportivo viajó en enero para intentar contratar a Lunin se encontró con la negativa tajante por parte del Zorya al argumentar que ya estaba “contratado por la Real”. Su viaje no fue en balde, ya que al final regresó con su compatriota Maksym Koval.

Después llegó el inesperado giro de tuerca en la portería realista. Primero con la sorprendente renovación de Toño, justificada de forma sorprendente por Loren como una decisión “estratégica”. Y más tarde con la lesión de Rulli en Salzburgo que acabó con la defenestración del riojano tras errar en Valencia y la incorporación exprés de Moyá con un contrato para las próximas tres campañas. Todo esto sucedió en el mes de febrero.

A partir de ese momento, y pese a que Aperribay no lo descartó ya con la presencia del balear en Donostia, todas las semanas se fueron conociendo más interesados (Juventus, Inter, Nápoles, Salzburgo, Borussia Dortmund…) y su inicial precio que rondaba los tres millones fue subiendo como la espuma. También se conoció que el Madrid había solicitado informes de Lunin. Así ha transcurrido el tiempo hasta que el martes se publicó la noticia de que el club blanco se había hecho con los servicios del meta ucranio, ya de 19 años, por 12,5 millones de euros, una cantidad muy baratapara su economía pero elevada para la Real, sobre todo si se trata de una apuesta de futuro.

Ahora bien, el padre de Lunin siempre ha manifestado que lo que tiene que hacer ahora es jugar, por lo que existe otra fórmula para que recale uno o dos años en la Real y es solicitando su cesión. No parece que el destino inmediato de su hijo sea el filial blanco después de haber competido en torneos europeos y ser internacional absoluto por su país, ni el banquillo del primer equipo blanco. En principio buscará una salida a préstamo para que siga la evolución que tanto ha impresionado a los técnicos realistas. Lo que ya intuíamos desde hace meses conociendo antecedentes suyos similares, es que la Real le ha dejado bendecido de por vida...

Secciones