El talento oculto de Rogic

El mediapunta australiano que milita en las filas del Celtic alcanzó el profesionalismo gracias a un programa de cazatalentos auspiciado por Nike al que accedió en 2011.

Un reportaje de Aitor Martínez - Jueves, 21 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

El fútbol profesional tiene cabida para miles de historias, muy distintas las unas de las otras en ocasiones, similares entre ellas en otros muchos casos. Todas ellas, eso sí, comparten un mismo denominador común: la palabra oportunidad. Esa que en algún momento determinado de la formación de un joven o, estando a las puertas de su etapa profesional, les llegó a los jugadores que hoy hacen disfrutar y sufrir a los aficionados de todo el mundo. Los hay también que se han quedado a las puertas de alcanzar el profesionalismo por no haber dispuesto de ninguna. Algo así pudo haberle sucedido a Tom Rogic (Canberra, Australia, 16-XII-1992) de no haberse presentado a una especie de reality show organizado por Nike en el que la compañía americana especializada en ropa deportiva buscaba a jóvenes con talento a lo largo y ancho del planeta. Participar en aquel programa le abrió al aussie las puertas del campo profesional y hoy, ante Dinamarca (14.00 horas), disputará su segundo encuentro en un Mundial después de estrenarse con derrota el pasado sábado ante Francia. El mediapunta, que milita actualmente en las filas del Celtic de Glasgow, fue incluido en la lista provisional de 30 futbolistas para el Mundial de Brasil 2014, pero se quedó fuera de la definitiva de 23 por lesión. Cuatro años después le ha llegado su oportunidad;una más.

Rogic, natural de Canberra, se formó en varios clubes de su ciudad natal sin más esperanzas que seguir progresando para tratar de alcanzar en algún momento la A-League, la Primera División de Australia, un país en el que el fútbol (o soccer, como lo llaman allí) es el tercer deporte más seguido, por detrás del Fútbol Australiano y el rugby. En 2009 dio el salto a la ACT Premier League, un campeonato regional que forma parte de una de las divisiones más bajas del fútbol aussie, y en 2011 tomó la decisión que cambiaría su vida: participar en el concurso The Chance (la oportunidad) auspiciado por Nike. Un programa de captación de jóvenes valores que nació con el siguiente lema: La búsqueda global de futbolistas talentosos. El objetivo no era otro más que dar con los mejores jugadores jóvenes no profesionales para entrar a formar parte de la Academia Nike que la marca estadounidense creó en 2009. En su anuncio, la empresa norteamericana vendió su oferta como “una oportunidad de competir, ser reconocido y ojeado al máximo nivel”.

El reto, eso sí, no era nada sencillo. Más bien todo lo contrario. Tom Rogic fue uno de los más de 75.000 jóvenes que decidieron tomar parte de The Chance, que eligió a 100 jóvenes a través de sus Nike Elite Training events, la Nike City Cup que se celebró en 32 ciudades alrededor del mundo, así como por los vídeos subidos a la página web habilitada para la causa en la que los participantes subían distintos materiales gráficos en los que demostraban sus cualidades. El australiano salvó aquel primer obstáculo y se ganó el que sería su primer billete a Inglaterra, concretamente a la Academía de Nike en Burton upon Trent, una localidad situada unos 50 kilómetros al norte de Birmingham. Allí realizó varios entrenamientos y disputó algunos amistosos que le valieron para ser uno de los ocho ganadores de The Chance. De los otros siete, al menos tres de ellos son a día de hoy futbolistas profesionales: el surcoreano Moon Seon-Min, que forma parte de la lista de 23 jugadores de Corea del Sur en el Mundial;el ghanés David Accam, que juega en el Philadelphia Union de la MLS y que como Seon-Min firmó por el Ostersunds, rival del Athletic en la pasada edición de la Europa League, al acabar su etapa en la Academia Nike;y el portero sudafricano Reyaad Pieterse, que milita en el SuperSport United de su país.

el gran salto Rogic regresó a Inglaterra en febrero de 2011 para iniciar su año de formación en la Academia Nike y a la conclusión fue fichado por el Central Coast Mariners de la primera división australiana, equipo con el que se ejercitó durante un tiempo antes de entrar a formar parte del programa de Nike. Vio así cumplido el objetivo con el que recorrió medio mundo para convertirse en futbolista de elite. “Tengo el objetivo de permanecer allí, en el Reino Unido, y jugar al fútbol profesional después de estos doce meses “, reconoció en una entrevista recogida por el medio aussie Fox Sports pocos días antes de viajar a Inglaterra. Dicho y hecho, aunque lo mejor estaba aún por llegar.

Tras un año interesante en Australia y con 20 años recién cumplidos, el 9 de enero de 2013 se unió a la concentración del Celtic en el sur de España y solo siete días después firmó un contrato con el conjunto escocés después de que clubes como Celta, Rayo, Reading, Fulham o Brujas mostraran interés por él. Rogic llegó así a un club histórico del fútbol europeo, aunque sus inicios no fueron del todo sencillos. Entre enero y mayo de 2014 jugó cedido en el Melbourne Victory y allí comenzó su calvario con las lesiones en la ingle, que incluso le llevaron a pasar por el quirófano. Perdió sus opciones de ir al Mundial de Brasil y se pasó la temporada 2014-15 en blanco. Todo cambió en agosto de 2015, cuando se hizo con un puesto de titular en el Celtic que a día de hoy mantiene. Tal es la confianza que tienen en Glasgow con el australiano, que hace unas pocas semanas renovó su contrato hasta el 30 de junio de 2023. Una nueva oportunidad para Rogic, una más, como la que está disfrutando en Rusia con su selección.

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