Guerra Garrido reivindica la “vitalidad narrativa” de Pío Baroja

El escritor Raúl Guerra Garrido. (Iker Azurmendi)

Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Bajo el enigmático título Un morroi chino con un higo en la coleta, el escritor Raúl Guerra Garrido acomete un ejercicio de aproximación personal, desde el “divertimento y la nostalgia”, a la figura de Pío Baroja del que revindica su “fuerza” y su “vitalidad narrativa”. El libro hace el número 10 de la colección Baroja y yo, de la editorial Ipso, un proyecto en los que partipan Soledad Puértolas, Luis Antonio de Villena, Bernardo Atxaga, Manuel Hidalgo y Andrés Trapiello, entre otros.

Un morroi chino con un higo en la coleta será presentado hoy por Fernando Savater, “otro barojiano”, en la librería Lagun de Donostia en la que Guerra, Premio Nadal 1976 por Lectura insólita de El Capital y Premio Nacional de las Letras 2006, ha sido amigo y asiduo cliente.

El escritor, nacido en Madrid en 1935 y afincado en Donostia desde los años sesenta, señala que no llegó a conocer personalmente a Baroja “pero cada escritor se crea sus propios ancestros” y el autor de Memorias de un hombre de acción fue el protagonista de sus primeras lecturas juveniles. Guerra afirma que nunca fue a ver a Baroja a su casa en Madrid como hacían otros escritores porque “era muy tímido” y siempre le dio apuro. Sin embargo, cuando estuvo por primera vez en Itzea, el caserón de Bera del Bidasoa, dejó un ejemplar de su primera novela, Cacereños, encima de la mesa del despacho que había pertenecido al escritor “a modo de homenaje”. - Efe

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