Rusia también se gusta ante Egipto y estará en octavos salvo catástrofe

Cheryshev celebra la consecución del 2-0 con Gazinsky.

el combinado local obtendrá el billete hoy mismo si arabia saudí no vence a uruguay

Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

san petersburgo - La selección de Rusia puso rumbo a los octavos de final con su segunda goleada del Mundial, un 3-1 a la Egipto de Mohamed Salah, que marcó un gol de penalti en su debut mundialista y ve cómo pasar de ronda se convierte casi en un imposible con dos derrotas en dos partidos. El conjunto ruso confirmó que su efectividad de cara a puerta no fue flor de un día contra Arabia Saudí, ya que endosó tres tantos en los primeros 17 minutos de la segunda mitad a los faraones, lo que le pone muy cerca de la fase eliminatoria, de la que solo un improbable triple empate a seis puntos con Uruguay y Arabia, con goleadas por medio, le sacaría.

Los de Stanislav Cherchesov siguen de fiesta, llevan ocho tantos en dos partidos de su Mundial, lo que es un récord para una anfitriona desde Italia 1934, y cuentan con dos futbolistas de dulce: Denis Cheryshev y Artem Dzyuba. Los dos volvieron a ver puerta anoche, tras el tanto inicial en propia meta de Ahmed Fathi.

El duelo había comenzado con ritmo, impreciso por parte de Egipto, que intentaba tomar la iniciativa, mientras la selección rusa imponía una presión alta que se convertía en la primera ocasión clara para Alexandr Golovin.

Despertó Egipto en cuanto vio a su ídolo aparecer. En una pared con Said, Salah recordó que estaba ahí, y de alguna forma insufló ánimo a los suyos para sacudirse la presión local. El partido no tenía dueño, pero sí mucho ritmo, convertido en un festival del contragolpe. Unos y otros buscaban su oportunidad a la carrera o en un rechace, como el que recogió Cheryshev para lanzar un chut desde fuera del área que se fue dos palmos por encima del larguero.

A Rusia le vino bien el intermedio. Salió a la segunda mitad volcada como en el arranque del duelo, y encontró un premio inesperado. El rechace de un centro desde la derecha de Alexander Samedov que El Shenawy sacó de puños, le llegó a Golovin, cuyo centro tenso buscando a Dzyuba se encontró con Ahmed Fathi, que en su intento por despejar introdujo el balón en su propia portería. La afición local espoleó a los suyos en busca del segundo, mientras Egipto permanecía noqueada. Y respondió Cheryshev, llegando desde atrás para rematar un pase atrás de Mario Fernandes desde la línea de fondo. El del Villarreal acrecentaba su imagen de ídolo local con su tercer gol en dos partidos, y sería elegido mejor jugador del encuentro. Pero la fiesta rusa no había terminado, porque en la siguiente acción del partido sería Dzyuba quien reclamara su lugar en el recuerdo de los hinchas de San Petersburgo con el tercer tanto.

El penalti de VAR transformado por Salah supuso únicamente una mera anécdota en el partido. - Efe

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