Dos regalos para ilusionar a Senegal

Los jugadores de Senegal celebrando la victoria. (EFE)

Polonia sorprende con un despropósito ante una selección africana que aprovechó dos errores de la zaga rival para llevarse la victoria

Nagore Marcos - Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Era el debut de Robert Lewandowski. El delantero de Bayern de Múnich se estrenaba con Polonia en una cita mundialista. Era la expectación del partido. Sin embargo, el atacante finalizó el encuentro contra Senegal tumbado boca arriba sobre el césped, derrotado y exhausto, preguntándose cómo su selección había regalado de esa manera el choque. Porque ayer no fue el día de Polonia, ni de su estrella más mediática. Y mucho menos fue el día de su defensa, que protagonizó dos errores impropios de un Mundial. Dos regaló que una viva Senegal no dudó en desenvolver con la ilusión de un niño para llevarse los tres puntos. Porque cierto es que, en el ocaso, el exsevillista Grzegorz Krychowiak aprovechó una desconexión de la defensa africana para recortar distancias y otorgarle a su equipo un clavo ardiente al que agarrarse;pero a Polonia le fue imposible arreglar en los últimos diez minutos los fallos de todo un partido.

La primera parte llegaba a su final con el balón controlado por los europeos, que, a pesar de tener la posesión, apenas generaban peligro. Incapaz de acercarse a la meta defendida por Cheick N’Diaye, Polonia sufría demasiado con la velocidad de Senegal y las pérdidas de balón en medio del campo. Y así llegó el primer tanto del partido. Un error dramático de Luckasz Piszcek en una parte del campo donde no se deben hacer demasiadas probaturas provocó el inocente robo del esférico por parte de Niang, que cedió a Mane y este hizo lo propio para Gueye. El mediocentro africano, al borde del área, no lo dudó y disparó con fuerza y fe hacia la portería de Szcensy;con la suerte de que la pelota golpeó en el polaco Cionek, desviando su trayectoria y sobrepasando, sin prisa, la línea de gol. Era el minuto 36 y Senegal ya había abierto su primer obsequio polaco de la tarde.

Así se llegó al descanso. Lejos de sentarle bien, en el vestuario a Polonia le entraron los nervios. Y eso se notó en el segundo tiempo. Con el marcador en contra y la necesidad de remar a buen puerto, los jugadores dirigidos por Adam Nawalka no acertaban en los pases más sencillos. Así que Senegal empezó a estirarse y a sentirse más segura. Fue entonces cuando llegó la rocambolesca jugada del segundo tanto africano. En el 59 Krychowiak parecía tener controlada una pelota que le llegaba desde el cielo, en el centro del campo;sin embargo, el exsevillista entró en cortocircuito y despejó hacia atrás, buscando a su guardameta, sorprendiendo a su propia defensa. El esférico botó en campo polaco, demasiado lejos para la zaga y, a la vez, para el portero;y ahí estuvo Niang, el más vivo, que regresaba al terreno de juego con el permiso del colegiado -se había retirado del campo tocado tras una dura entrada- y se aprovechó del fallo rival para marcar.

la honra Las gradas del estadio del Spartak tronaron. Los senegaleses, con euforia, al ver cómo su selección doblegaba a una de las favoritas del grupo. Y los polacos, de incredulidad, con las manos en la cabeza, tras presenciar dos errores garrafales que podían dejarles fuera de los octavos de final. Sin embargo, ese segundo fallo pareció despertar al bloque europeo, que subió líneas y metió una marcha más. Lewandowski se dejó ver por fin en la punta de ataque y estuvo apunto de sorprender a N’Diaye con una falta algo escorada. Pero fue Krychowiak quien dio esperanzas a Polonia. El medio quiso resarcirse de su pifia en el segundo tanto de Senegal y llevó a la red, de cabeza, una falta magistralmente botada desde el borde del área. Al encuentro le restaban tres minutos, más el descuento, y Polonia empezó a ver la luz. Sin embargo, el reloj corrió demasiado rápido en contra de sus intereses y el colegiado pitó el final antes de que pudieran generar ni una sola ocasión.

Así, Senegal pone casi un pie en la siguiente ronda mientras que Polonia se complica mucho la vida y ya se conjura para el crítico encuentro que vivirá el próximo domingo ante Colombia (20.00 horas). De perder, volverían directamente a casa.

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