La carretera de Higer ya está abierta tras ocho meses de obras

Hondarribia, Diputación y Lakua han culminado la estabilización del acantilado de Iterlimen

Xabier Sagarzazu - Martes, 19 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

irun - Tras ocho meses de obras, desde ayer mismo vuelve a estar abierta la GI-3361, la carretera que lleva al faro de Higer, en Hondarribia.A la reapertura de esta transitada vía se acercaron el alcalde de Hondarribia, Txomin Sagarzazu, la diputada foral de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide y el viceconsejero de Infraestructuras y Transportes del Gobierno Vasco, Antonio Aiz, en representación de Ayuntamiento, Diputación Foral de Gipuzkoa y Gobierno Vasco, instituciones que han cofinanciado a partes iguales los 2,4 millones de euros, con IVA incluido, que ha costado esta importante actuación.

colaboración Este aspecto, el de la colaboración entre las tres instituciones, fue precisamente el que más resaltaron tanto Txomin Sagarzazu como Aintzane Oiarbide o el propio viceconsejero Aiz.

La diputada de foral de Infraestructuras Viarias, cuyo departamento ha sido el que redactó primero el proyecto y ha licitado y gestionado después esta obra, recordó que “los problemas derivados de la falta de estabilidad del acantilado de Higer venían de lejos, tanto en lo que respecta a la carretera GI-3361 como a las viviendas de las urbanizaciones de Iterlimen y Lurgorri, situadas justo al pie de la ladera”.

Aintzane Oiarbide detalló que, “en la carretera se han construido nuevos muros y reforzado los ya existentes, además de trabajar en la estabilización en la base de la pared”, mientras que en el propio acantilado, las tareas llevadas a cabo han consistido en “la estabilización de estratos descalzados mediante bulones;pamestabilización del acantilado mediante mallas metálicas reforzadas, sobre geo-mallas;y la colocación de elementos anclados para la sujeción de la malla metálica”.

Respecto a los plazos, el alcalde de Hondarribia, Txomin Sagarzazu, explicaba que “la mala climatología de los últimos meses y los diferentes desprendimientos de tierra que ha habido a lo largo de este invierno han dilatado el tiempo de los trabajos”, que eran “necesarios” para la ciudad y en especial para los vecinos de la zona. Los hondarribiarras han podido ver que “el que trabajo de estabilización se ha hecho con una gran precisión”, apuntaba el edil.

Por su parte, el viceconsejero de Infraestructuras, Antonio Aiz, resaltaba que “la colaboración interinstitucional es determinante para resolver este tipo de situaciones, tanto dando una respuesta ágil, como en la solución a adoptar, más allá de donde están las fronteras de las competencias de cada uno, como ha ocurrido en esta ocasión en Hondarribia”, donde Costas del Estado ya actuó en 2014, justo donde empezó esta recién terminada obra .