“Solo querían saber a qué distancia estaba Francia”

Instituciones y ciudadanos asisten a 46 inmigrantes subsaharianos que se quedaron “tirados” en la estación de Donostia tras ser abandonados por un autobús que les trasladó desde Almería Se alojan en un albergue “de urgencia”

Alex Zubiria - Martes, 19 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - A primera hora de ayer, 46 inmigrantes subsaharianos llegaron perdidos y sin saber dónde se encontraban a la estación de autobuses de Donostia. Al parecer, el grupo, formado por hombres de entre 16 y 36 años, 45 de ellos procedentes de Mali y uno de de Guinea Conakry, había viajado en autocar desde Almería con la intención de llegar a Francia, donde la mayoría de ellos tiene familia. Tras unas horas en el apeadero donostiarra siendo atendidos por los propios ciudadanos, la Cruz Roja, en coordinación con la Diputación y el Ayuntamiento de Donostia, les trasladó a una nueva ubicación donde fueron alojados a la espera de una serie de entrevistas individuales que aclaren lo sucedido.

“Estaban absolutamente desorientados. Les habían dicho que a las 9.00 horas habría alguien de la Cruz Roja esperándoles para llevarles a algún centro o para hacerse cargo de ellos, en principio para pasar a Francia”, declaró ayer a Efe una persona que se encontraba en la estación en el momento de la llegada del grupo de inmigrantes.

Según indicaron los testigos, pasadas las 8.30 horas un autobús habría accedido a la parada haciendo descender al grupo a la dársena antes de volverse a ir. “Estaban sin comer y no llevaban más que la ropa puesta”, aseguró el testigo.

Los inmigrantes, sin saber qué hacer, ocuparon buena parte de la estación a la espera de algún representante de la organización. A pesar de que según los testimonios todos ellos llevaban dos pulseras con la numeración de la Cruz Roja, tanto desde la asociación como desde las instituciones vascas no se tenía conocimiento de su llegada, lo que hace pensar que el grupo probablemente haya sido víctima de alguna estafa. “Desconocíamos totalmente su llegada. Lo han hecho de repente y sin avisar”, aseguró en una nota la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña.

“No hacían más que preguntar a qué distancia estaba Francia y cuánto se tardaba en llegar a París”, aseguraron los viajeros que trataron de tranquilizar en un primer momento a los inmigrantes ofreciéndoles “agua, galletas y bollería”. A pesar del largo viaje hasta la capital guipuzcoana, ninguno de ellos presentaba ningún deterioro físico ni enfermedad.

Finalmente, los responsables de la estación se pusieron en contacto con la Policía Municipal y la Ertzaintza, quienes, a su vez, dieron el aviso a la Cruz Roja para que se encargara de su tutela.

Pasadas las 12.00 horas, tres vehículos del equipo de Refugiados y de Acogida de Inmigrantes de la organización recogieron a los inmigrantes, llevándolos a otro punto, donde un grupo de 40 personas formado por educadores, psicólogos, abogados y traductores de la propia Cruz Roja les dieron servicio mientras se gestionaba su futuro alojamiento.

albergue de urgencia Ante esta “situación de emergencia”, la Cruz Roja, el Ayuntamiento de Donostia y el Servicio Foral de Urgencias Sociales de la Diputación mantuvieron una reunión conjunta con el objetivo de definir los futuros pasos a seguir.

Fuentes de esta última institución aseguraron que cada uno de los inmigrantes tendrá una valoración individual con el objetivo de ofrecerles los recursos necesarios para que puedan proseguir su camino. De este modo, la mayoría podrán finalmente dirigirse a Francia y reunirse con sus familiares.

Asimismo, gracias a estas entrevistas, la Diputación espera aclarar cómo y quiénes trasladaron al grupo hasta Gipuzkoa.

Las primeras conjeturas apuntan a que el buen tiempo que se está dando en el estrecho de Gibraltar ha favorecido una mayor afluencia de pateras no detectadas en la zona. El medio centenar de personas que llegaron ayer a Donostia se habría introducido así en la península, y posteriormente alguien les habría hecho subir en el autobús seguramente con un pago previo.

A este respecto, la Cruz Roja de Gipuzkoa no aclaró si su sucursal almeriense tenía conocimiento del trayecto de los inmigrantes.

“Desde que hemos tenido conocimiento de este hecho, y como territorio solidario que somos, hemos trabajado para ofrecerles la acogida adecuada”, aseguró Peña.

La directora de Intervención Social de Cruz Roja Gipuzkoa, Elena Luquín, indicó, por su parte, que las personas atendidas “se encuentran cansadas por el largo viaje, pero en general no muestran ningún problema de salud grave”.

El grupo se encuentra desde ayer en “un albergue de urgencia”, donde descansará de su particular odisea que todavía no ha terminado.