La azotea

Un nuevo lugar

POR María M. Otálora - Martes, 19 de Junio de 2018 - Actualizado a las 09:15h.

Hay quien dice que corren nuevos tiempos.

Es verdad que todo va muy deprisa, aunque algunos se empeñen en decir que hay cosas que nunca cambian o que el pasado siempre fue mejor.

Yo creo que aunque parezca que las cosas se repiten, y a veces lo hacen, nosotros, cada uno de nosotros, ya no estamos en el mismo lugar que cuando se dio por primera vez aquello que estamos viendo en el presente. Así, el mundo nos puede parecer nuevo si lo miramos desde otro lugar. Es como cuando uno va sentado en un avión y sobrevuela un paisaje conocido y al principio le cuesta orientarse y reconocer el lugar.

Uno puede pensar, “sé que estoy llegando a Hondarribi, pero parece otro lugar… más bonito del que recuerdo”. A las despistadas como yo se les puede pasar por la cabeza, “qué chulada de sitio, en mi próximo viaje me voy a acercar a visitar esta bahía…”

Al comienzo se presenta como una desorientación, pero eso mismo te permite poder ver lo que no ves bajo el influjo de lo cotidiano.

Hay a quien le pasa en un trabajo nuevo. Ve cosas que ha visto antes, pero parecen nuevas. Cosas que ya sabía, que en algún momento las aprendió, pero el nuevo lugar le permite desaprender y aprenderlo de nuevo pero de una forma diferente. Y no, no estoy hablando de moverse de la zona de confort, sino de querer seguir aprendiendo como una manera de ir adaptándose a los nuevos tiempos que corren. El otro día uno de mis hijos acercó su cara a la mía mientras hacía el pino y me vio distinta.

¿Lo han probado ustedes alguna vez? Les invito a que lo prueben.