Gipuzkoa estrena un protocolo de respuesta ante la violencia sexista

Markel Olano y Miren Elgarresta posaron con los alcaldes y alcaldesas del territorio. (Ruben Plaza)

Es una herramienta para que los municipios se manifiesten de forma similar ante las agresiones

Arantxa Lopetegi - Martes, 19 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Todos los municipios de Gipuzkoa han intervenido en la elaboración del protocolo para la respuesta pública institucional ante la violencia sexista, un documento que tiene como objetivo activar un “marco de acción y respuesta compartida, armonizada y estandarizada” para todo el territorio.

Dicho protocolo pretende ser “una referencia y herramienta única compartida” para que, en el momento en que se produzca un caso de violencia sexista, todos los municipios actúen del mismo modo en la convocatoria de movilizaciones y a la hora de elaborar declaraciones institucionales o notas de prensa.

Según explicó la directora del Órgano Foral para la Igualdad, Miren Elgarresta, la elaboración de este protocolo ha sido especialmente reclamada por los pueblos de menor tamaño, que tenían más dudas sobre la forma en la que articular la respuesta institucional.

El diputado general, Markel Olano, presentó el documento ayer junto con Elgarresta ante 51 alcaldes y alcaldesas del territorio. En el transcurso de este acto, Olano subrayó que a los representantes públicos les corresponde “la responsabilidad de ofrecer una respuesta, clara, consistente y contundente ante la violencia hacia las mujeres”, que calificó como “la expresión más grave de uno de los mayores problemas estructurales a los que nos enfrentamos como sociedad: la desigualdad entre hombres y mujeres”.

Olano abogó porque “se extienda la mancha del compromiso colectivo contra la violencia sexista” a los pueblos pequeños en los que todavía “no existía una andadura sistematizada” en este sentido.

Una respuesta contundente es más necesaria tras una “semana negra” en Gipuzkoa con “casos graves de agresiones a mujeres prácticamente a diario” que exigen una respuesta conjunta de “la sociedad organizada, el movimiento feminista, las instituciones públicas y la ciudadanía en general y que seamos contundentes, rápidos y rigurosos en la reacción”.

Según se recoge en la introducción del nuevo protocolo, la comunicación institucional “desempeña un papel fundamental en el proceso de visibilización” de las distintas expresiones de violencia que se ejercita contra las mujeres. Aplicando estas pautas se percibirá dicha comunicación “como un nodo interconectado” y no como una “iniciativa aislada”. El protocolo se constituye así como “una herramienta para acelerar la transformación social, empezando por las propias instituciones”.

Los principales objetivos del documento son: articular una respuesta “integral y nítida” de las instituciones ante los actos de violencia machista, “ganar eficiencia” en dicha respuesta, “reforzar los cauces de expresión de agentes sociales y ciudadanía”, mostrar públicamente el rechazo de todos los ayuntamientos de Gipuzkoa “a toda forma de violencia sexista”, ahondar en la cultura de la tolerancia cero y garantizar la atención a la víctima.

Además, se pretende reforzar los derechos y la libertad de las mujeres, contribuir a un tratamiento de la violencia sexista en los medios de comunicación que no culpabilice a las víctimas y “reforzar” la identidad de Gipuzkoa como “territorio libre” de violencia contra las mujeres.

El protocolo contempla que la respuesta institucional se adapte a distintos escenarios, de los que informó Miren Elgarresta. El Escenario 0, que se regula en función a lo fijado en el II Acuerdo Interinstitucional desde el Gobierno Vasco, se activa cuando la mujer es asesinada por su pareja o expareja “como consecuencia de una situación de maltrato doméstico” o cuando es asesinada mediante una agresión sexual.

El Escenario 1 responde al asesinato o intento de asesinato de una mujer por parte de su pareja, expareja, familiar, conocido y desconocido. También se integran aquí el asesinato o intento de asesinato de los hijos e hijas de la mujer víctima de violencia machista o la muerte no inmediata de la víctima como consecuencia de una agresión previa.

El Escenario 2 contempla las agresiones graves que ponen en riesgo la integridad física de la víctima, agresión, abuso sexual y otras circunstancias agravantes que acompañen a la agresión;el acoso sexual o sexista en el ámbito laboral, educativo o similar;las agresiones que realizan miembros del funcionariado público, los cuerpos de seguridad o agentes ciudadanos relevantes;la agresión reiterada por parte del mismo agresor o las agresiones que se cometen en un escenario público ante otras personas.

La respuesta en el Escenario 3 se activa ante agresiones sin lesiones o con lesiones no graves que, por las “características de la víctima, del municipio en el que ocurre o de otras circunstancias que concurran”, provoque una especial alarma social. También cuando, después de realizar la oportuna valoración, se considere que se ha dado “una especial vulneración de derechos” que no se contemplan en los otros escenarios.

Este escenario es “novedoso” y responde a la demanda de los municipios pequeños, donde algunos episodios generan una alarma que “igual no se crea en una ciudad”, al no quedar la víctima tan expuesta.

Según explicó, quedaría “en manos de la corporación la decisión de responder públicamente” tras haber recabado información sobre la agresión y establecido contacto con la víctima y su entorno.

El protocolo se activará cuando el hecho haya ocurrido en el municipio que se manifiesta, haya pasado fuera pero la víctima o el agresor sean del citado municipio, o se haya agredido a cualquier persona que haya salido en ayuda de las víctimas.

protocolo de atención A este protocolo se le sumará otro, ya en elaboración, para la coordinación de los servicios de atención forales y municipales. En la actualidad, explicó Elgarresta, “los servicios se prestan, pero no están protocolizados, carecen de una coordinación exhaustiva”.

“El principal responsable de la atención a la víctima es el municipio, es la primera institución que toma contacto con el caso” subrayó Elgarresta, pero la asistencia puede darse a nivel local o de forma conjunta con la Diputación, que trabaja con el cuerpo técnico y político de los municipios.

En el caso de los municipios más pequeños, con menos recursos técnicos, el trabajo en común con alcaldía es más frecuente.

Secciones