Iñaki Oyarzábal presidente del pp alavés y senador

“Una vez que el PNV rompe el acuerdo, estábamos liberados de hacerle favores, pero las inversiones se mantienen”

El senador alavés sostiene que el recorte a Euskadi vía enmiendas presupuestarias obedece solo a gasto corriente, a “agujeros” fruto de la “mala gestión” del PNV

Txus Díez Jorge Muñoz - Domingo, 17 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Gasteiz - ¿Han asimilado ya en el partido todo lo ocurrido en las últimas dos semanas?

-Lo tenemos asimilado, aunque lo hemos vivido como una gran injusticia, porque se tumba a un gobierno sin razones de peso, buscando cualquier tipo de apoyo, sin programa, sin un proyecto alternativo legitimado por las urnas. A partir de aquí nosotros estamos mirando al futuro, Rajoy se ha ido de una manera elegante, y al anunciar inmediatamente su dimisión y un congreso extraordinario se abre una expectativa, genera ganas de abrir una nueva etapa y fortalecer al PP en toda España.

¿Hacia dónde debe ir el PP ideológica y políticamente? ¿Es partidario de una refundación?

-Yo apuesto por un proyecto de centro derecha, moderno, moderado, liberal, que siga siendo una garantía de estabilidad y de responsabilidad para nuestro país. Este es un gobierno sin programa apoyado por Bildu, por Podemos, por los independentistas catalanes, son los apoyos de quienes quieren que a España le vaya mal, y por eso mucha gente, incluso que no es del PP, se nos acerca para decirnos que les genera más garantía un PP renovado, centrista, abierto, porque somos garantía de estabilidad y de buena gestión económica. La gente sigue pensando que lo más importante es consolidar la recuperación económica, crear empleo y así garantizar un futuro a la gente.

¿Vaticina una guerra cruenta por la sucesión de Rajoy?

-Lo estamos viviendo internamente con mucha ilusión. El mayor éxito es que Rajoy haya decidido que este proceso sea participativo, sin señalar a ningún candidato. Está todo muy abierto, y yo lo que percibo es mucha confianza en la gente en que hagamos las cosas bien y, sobre todo, más allá de las personas, ofrecer un proyecto que recupere la confianza, renovar, limpiar y mirar al futuro, que es lo más importante, y cualquiera de las personas que están sonando están perfectamente preparadas para eso.

¿Debió haber más autocrítica en torno a la corrupción en el partido? ¿Les ha podido perjudicar la reacción ante los innumerables casos que se han sucedido?

-Seguramente habremos cometido errores, pero esa moción de censura no está directamente relacionada con la corrupción. Llevamos pagando por los casos de la corrupción de hace quince años, con el foco puesto, desde hace varias elecciones. Pedro Sánchez ha utilizado esto como una excusa para repetir lo que intentó hace año y pico, un gobierno con Podemos y los independentistas. Por intentarlo le echaron los barones del PSOE, hubo luchas internas, ha vuelto a ganar, y a la primera de cambio ha vuelto a intentarlo, y esta vez le ha salido bien porque el PNV ha decidido apostar por derribar el gobierno y por la inestabilidad, pensando quizá que con un gobierno más débil puede sacar tajada. Es un gobierno que surge de la improvisación, de la falta de palabra y de compromiso con la propia legitimidad democrática. La corrupción ha sido una gran excusa para tapar las ansias de poder de Pedro Sánchez y su problema personal, porque las encuestas se le habían puesto muy cuesta arriba. Con esta operación ha visto que podría sacar la cabeza.

Pero todo esto lo ha precipitado la sentencia del ‘caso Gürtel’, que ha marcado un antes y un después.

-Bueno, pero esa sentencia lo que viene es a confirmar que en este país el que la hace la paga, que también se mete en la cárcel al partido que gobierna, y desmiente a quienes decían que el PP controlaba la Justicia. Lo que nos tiene que llenar de confianza en la democracia española es eso. Los jueces condenan con penas muy duras a los responsables de actitudes irregulares y corruptas. Nosotros hubiéramos querido que esta sentencia hubiera salido hace años, hemos estado pagando demasiado tiempo por aquellos que tuvieron conductas corruptas, y este partido lo componen una inmensa mayoría de concejales, alcaldes y cargos públicos honrados que están en esto por defender sus ideas.

¿Cómo debe interpretar la ciudadanía vasca que el PP bloquee la inversión de 35 millones de euros provenientes de los Presupuestos Generales del Estado?

-Lo primero que hay que explicar es que el PNV una semana antes apoyó unos presupuestos, lo que en democracia significa un voto de confianza al gobierno durante un año. En una semana traicionaron los acuerdos, faltaron a su palabra. Haciendo una enmienda de totalidad a los argumentos que utilizó Ortuzar la semana anterior, decidieron cambiar de posición, tumbar el gobierno y abocarnos a un gobierno débil apoyado por Podemos e independentistas, que yo creo que incluso a la base moderada del PNV no le ha hecho gracia.

Y entonces se decide modificar el presupuesto en el Senado.

-Tenemos que poner el acento en los más de 500 millones que llegan al País Vasco, son los presupuestos que más inversiones traen de la historia. Se rasgan las vestiduras por unas enmiendas por valor de 35 millones, y la labor que ha hecho el PP vasco es poner en valor que los presupuestos traían esos cientos de millones, y lograr que se reduzca la aportación solo en 35 millones, porque otras comunidades también querían inversiones.

¿Se pueden interpretar esas enmiendas como un castigo al PNV, como una venganza?

-No, sinceramente, es una liberación de compromisos. Una vez que rompen el acuerdo decidimos que todas las inversiones estratégicas para Euskadi se mantengan. Los más de 300 millones para la alta velocidad y la llegada del AVE a las capitales, los compromisos con la I+D+i por 60 millones de euros, el peaje eléctrico, incluso las enmiendas del PNV que perjudicaban claramente a Álava, a ayuntamientos del PNV. En otras comunidades se preguntaban si tenían que pagar el cambio de la barandilla de La Concha. Las hemos mantenido porque ha sido una pelea del PP vasco. Todas las inversiones se mantienen, pero estamos liberados de los favores al PNV por su mala gestión. En el tema de Hobetuz y Lanbide no es inversión, es gasto corriente, son 26 millones de euros de agujero que el PNV en su momento no dedicó al empleo, y fruto del clima de colaboración el Gobierno central decidió hacer ese favor al PNV, e igual con Cidetec y las sociedades públicas. Una vez que el PNV rompe el acuerdo, estábamos liberados de hacerle favores, pero seguimos comprometidos con las inversiones que hemos decidido. Es muy importante que la gente sepa que no hay ningún tipo de penalización al País Vasco. Este año van a llegar 160 millones más de inversión que el año anterior, y el año anterior llegaron 150 más que en 2016. El Gobierno del PP ha duplicado las inversiones que hizo Zapatero.

¿Cuánto ha tenido que ver el PP vasco en que el recorte sea de 35 millones? ¿Han presionado a Génova para limitar daños?

-Sin duda, porque la actitud del PNV nos ha dejado a los vascos a los pies de los caballos, a la altura del betún. En el resto de España los vascos teníamos fama de cumplir nuestra palabra y el PNV se ha cargado esa imagen. En el resto de España han visto que con un partido que te traiciona en 24 horas no había que mantener esos compromisos. Se había hecho un esfuerzo con los presupuestos que pagan todos los españoles, igual que se hizo con Canarias. Por ejemplo, la pelea del PP vasco por aumentar las inversiones en Foronda la habíamos ganado, pero si el PNV nos ha hecho esto, por qué vamos a mantener ese nivel de inversión;pues se mantiene gracias al PP vasco. Si alguien no va a recibir algo que esperaba recibir, el único responsable es el PNV.

¿Temen que el nuevo escenario les perjudique electoralmente en Euskadi?

-No. Todo lo contrario. Este debate está poniendo de manifiesto que se apoya con más de 500 millones cada año a un territorio que tiene Concierto Económico y suficiencia financiera. Lo que ha quedado claro es que aquí hay un compromiso de los gobiernos del PP con Euskadi, que el grueso de las inversiones eran las que decidió el PP, y la enmiendas del PNV eran solo 40 millones, lo que deja en evidencia el poco compromiso del PNV con estas inversiones, está solo a que le tapen los agujeros.