Mesa de Redacción

Revancha

Por E. Iribarren - Domingo, 17 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

El PP está escocido por el desalojo del gobierno. Necesita que alguien pague su frustración y en Euskadi esta semana no ha encontrado mejor diana que Gure Esku Dago. La ecuación es sencilla. El PNV apoyó la cadena humana que el pasado domingo organizó enlazando las tres capitales de la CAV, pero como el PP quiere hacer pagar a los jeltzales lo que entiende como “traición” a Rajoy, ha buscado ensuciar a Gure Esku Dago, señalándola como organización criminal para, indirectamente, manchar al PNV a modo de cómplice necesario de sus actividades cuasidelictivas. El trabajo sucio ha correspondido a Borja Sémper, que se ha valido de una propuesta de carácter comercial realizada a algunos bares de Gasteiz en la que se les proponía decorar su establecimiento con elementos de Gure Esku Dago a cambio de un porcentaje de la caja de ese día, teniendo en cuenta que las miles de personas que se iban a sumar a la movilización eran clientes potenciales. Sémper ha hablado de extorsión, sugiriendo una peligrosa conexión con el violento pasado de este país que algunos parecen resistirse a dar por terminado. El dirigente popular se ha referido a la cadena humana de forma despectiva como “cadeneta”, pero esa cadeneta reunió en su recorrido a casi el doble de los votos que logró el PP en las últimas autonómicas.