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El Ensamble Moxos ya está en Irun, su segunda casa

Los músicos formados en la escuela que dirige la ONg taupadak en bolivia culminan en unos días su gira de tres meses por varios países europeos

Un reportaje de Xabier Sagarzazu - Sábado, 16 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

Hace dos meses y medio que salieron de San Ignacio de Moxos, en la Amazonía boliviana, para recorrerse media Europa y ofrecer casi 60 conciertos, presentando su sexto trabajo discográfico, Pasión Moxos. El miércoles, tras un viaje de 19 horas de autobús desde Alemania, los 18 músicos y cantores del Ensamble Moxos llegaban a Irun, que es para todos ellos como su segunda casa.

Y es que este conjunto, que lleva década y media recuperando y difundiendo el legado musical del Barroco Misional, tiene lazos estrechos con la ciudad. La ONG irundarra Taupadak es la que gestiona la Escuela de Música de San Ignacio de Moxos, donde se han formado ellos y donde aprenden otros 200 jóvenes, muchos de ellos de familias con pocos recursos. Al frente de la escuela está el irundarra Toño Puerta, que se fue a vivir allí hace ya varios años.

“Venir a Irun es siempre algo muy especial. Yo vine en 2006 por primera vez pero hay músicos del grupo que ya lo hicieron en 2003. Aquí nos hospedamos con familias o en viviendas que incluso nos prestan para estos días, y los chicos se mueven con soltura y normalidad por Irun y Hondarribia”, explica Raquel Maldonado, directora del Ensamble Moxos.

Además, Irun suele ser casi la última estación de parada de unas giras que “cada dos años, sirven para promocionar los discos del grupo y son la principal fuente de financiación para la propia Escuela de Música de San Ignacio”, explica Fernando de la Hera, presidente de Taupadak.

“Mañana (por hoy) actuaremos en el Juncal de Irun, el domingo en Hondarribia, el lunes en León y el jueves 21, en Andoain. El 23 de junio estaremos en Fez, en Marruecos y volveremos a Bolivia en dos grupos, entre el 26 y 28 de junio”, detalla Maldonado.

como en casa Claudio Teco, uno de los músicos del Ensamble Moxos, vino a Irun “en 2003, con 19 años”. Ahora, tiene 34 años, una pareja y una niña de cinco años que pregunta cada día “cuándo vuelve papá”.

Para Teco, “las giras son parte del trabajo, pero estar en Irun es estar en casa” y cuenta que “aquí tenemos amigos, nos encontramos con gente que vino a Bolivia como voluntaria de Taupadak, nos acogen de maravilla y se vuelcan con nosotros”.