Illarra es el nuevo jefe

CAPITÁN El proyecto se levantará a partir del Mutrikuarra, que firmará en breve un nuevo gran contrato

Mikel Recalde Ruben Plaza - Sábado, 16 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

donostia - Galones para Asier Illarramendi. Para ahuyentar a incómodos y millonarios pretendientes que ya han hecho llegar su interés a través de intermediarios -esa nueva figura que campa a sus anchas en las ventanas de mercado- como primer objetivo, y para confirmar el deseo de que lidere el proyecto txuri-urdin tras la marcha de tres de los cuatro capitanes que comenzaron la temporada pasada (Xabi Prieto, Carlos Vela e Iñigo Martínez), como segundo. Fue precisamente el día de la emotiva despedida del 10 cuando se escenificó el traspaso de poderes al colocarle en el brazo el brazalete con la ikurriña en presencia de Aperribay, un presidente al que le gusta mucho meterse en este tipo de asuntos que, tradicionalmente, suelen ser decididos en privado dentro del vestuario.

En los tiempos que corren, en los que un equipo como la Real corre el peligro de ser descuartizado en verano por las mareantes ofertas millonarias que reciben los jugadores, la directiva txuri-urdin tiene claro que su futuro se escribe a partir del que es, probablemente, su mejor futbolista. Por este motivo, Aperribay ya ha mantenido varias reuniones con los representantes de Illarramendi para blindarle. Su planteamiento es presentarle un nuevo contrato, subiendo sus emolumentos, ya de por sí bastante elevados desde que regresara del Madrid, y prolongando su vinculación uno o dos años.

El actual expira el 2021, por lo que el nuevo lo hará en 2022 o 2023. El otro cambio más reseñable e importante es el de la cláusula. En la anterior renovación, Illarra firmó una cláusula descendente, que comenzaba en 40 millones pero que a partir del próximo curso se quedaría en 35 millones, una cantidad bastante accesible para el potencial de sus pretendientes. La intención de la Real en las conversaciones que aún siguen abiertas es de subirla hasta una cifra que probablemente se quedará en 50.

La respuesta de Illarramendi ha sido muy satisfactoria. El mutrikuarra está encantado en la Real, como lo confirma en todas sus intervenciones públicas, y ya no tiene ningunas ganas de volver a emigrar. Sobre todo tras su experiencia en el Real Madrid, donde llegó muy joven, 23 años, lo que acabó provocando que le quedara todo demasiado grande. Salió, conoció lo que es jugar en un gigante mundial, celebró títulos, sufrió mucho y regresó a casa tras asumir que no tenía demasiado futuro. Esto provoca que, al contrario que otros compañeros, el canterano ya no tiene intenciones de volver a salir pese a que ha sonado como objetivo, entre otros, del PSG, el Arsenal y el millonario vecino, el Athletic, que acumula un buen número de calabazas suyas, ya que le ha intentado convencer desde que era juvenil.

Pese a que se ha llevado un buen disgusto al quedarse sin disputar el Mundial, algo para lo que sin duda no le ha ayudado jugar en la Real y la decepcionante campaña protagonizada por el equipo, Illarramendi no ha dejado de evolucionar. A su buen rendimiento del curso pasado, cuando copó los premios individuales que entregan los medios de comunicación, esta campaña -aunque su nivel ha sido más irregular- ha añadido una nueva faceta en su juego, que es la llegada. Con un total de siete goles, el realista se ha cebado especialmente con el Deportivo, al que le endosó sendos dobletes tanto en el partido de Anoeta como en el disputado en Riazor.

La construcción del nuevo proyecto partirá del pilar Illarra, a quien le quieren juntar con Mikel Merino en la sala de máquinas. Los técnicos consideran que sus condiciones encajan a la perfección y, junto a Zurutuza, pueden formar una medular fuerte y con mucho fútbol. Luego estará Zubeldia, un futbolista que gusta mucho al mutrikuarra, que está obligado a dar un paso adelante este curso;Pardo, en el que, como informamos esta semana, confían mucho Olabe y Asier Garitano, aunque si llega un refuerzo no dudará en buscar una salida;y, por último, un Guevara que ha completado una campaña sobresaliente en el Sanse, siendo una de las claves para que alcanzara el play-off.

Resulta curioso que, por el momento, la empresa de representación con la que más reuniones están manteniendo los gestores blanquiazules sea Bahía Internacional, ya que en su cartera están Illarramendi, Merino y Markel Bergara. A este último no le incluimos en los candidatos a la medular del curso que viene debido a que en cuanto resuelva su finiquito con la Real firmará dos años más otro opcional con el Getafe.