Elorza afirma que "habrá que abordar el acercamiento de presos"

Cree que el ministro Grande-Marlaska "puede sorprender" por decisiones que nos parezcan "tremendamente positivas"

El diputado del PSOE en el Congreso de los Diputados, Odón Elorza, ha señalado que el acercamiento de presos del EPPK una vez desaparecida la organización terrorista es una cuestión que está "sobre la mesa pendiente que hay que abordar a corto plazo" y ha apostado por dar "los pasos ahora, con inteligencia y prudencia".

EP - Viernes, 15 de Junio de 2018 - Actualizado a las 09:51h.

BILBAO. En una entrevista concedida a Onda Vasca, recogida por Europa Press, Elorza ha asegurado además que al PSOE no se le va a hacer incómodo gobernar con los presupuestos elaborados por el PP ya que "la alternativa es prorrogar los de 2017 que son bastante peores".

Tras recordar su apoyo al ahora presidente del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, durante "la batalla de las primarias" del PSOE, ha incidido en que "aquella aventura la iniciamos unos pocos, casi tres personas, cuyo número fue incrementándose" posteriormente.

"Aquello es historia y estamos ahora con una responsabilidad que no imaginábamos que se iba a producir y menos de esta manera. Adaptándonos pero sabiendo que no podemos fallar a la gente", ha indicado, para añadir que fue la sentencia sobre el caso Gürtel lo que colocó al Ejecutivo central del PP "en una situación insostenible".

En este sentido, ha criticado que, tras la llegada de los socialistas al poder, Ciudadanos y el Partido Popular están generando "crispación y haciendo una oposición radical".

"Nosotros tenemos que dialogar, tratar de concertar soluciones, llegar a pactos para que determinadas leyes por fin se puedan tramitar en el Parlamento. Ahora hay que darles salida sin atropellarse", ha argumentado.

No obstante, ha advertido de que, en el mejor de los casos, la legislatura del PSOE "llegaría a los dos años" que se suma a una "aritmética parlamentaria muy compleja en la que conseguir votos progresistas y de izquierdas para lograr cambios legislativos costará tiempo". "Esto es una partida de ajedrez", ha valorado.

Tras afirmar que ningún partido político "regala nada", ha sostenido que algunas formaciones pudieron apoyar la moción de censura del PSOE "porque para algunos era una moción contra Rajoy, no a favor de Sánchez, pero coincidieron intereses para aprobarla y lograr que el responsable político de la corrupción fuera expulsado de La Moncloa".

"A partir de ahí, la posición de cada grupo político variará en función de la disposición a negociar del Gobierno, que va a ser total, y de la materia de que se trate", ha expresado.

MAXIM HUERTA

Cuestionado por la dimisión del ya exministro de Cultura Maxim Huerta, tras descubrirse un fraude a Hacienda de más de 200.000 euros, Elorza ha considerado que al Ejecutivo socialista se le exige "un grado de transparencia y moral de diez sobre diez".

"La oposición, toda ella, la de antes que nos apoyó y la nueva, pero vieja de planteamientos, se conjuga para ser muy exigentes y pedir cuentas en todo momento. A veces puede tener base de razón y otras pueden ser noticias falsas", ha denunciado.

Pese a todo, en el caso de Huerta ha reconocido que "había base" para la dimisión y era una "cuestión susceptible de debate no sobre la legalidad de la acción pero sí sobre su carácter moral".

"Había una base y se tomó una decisión rápida que fue la adecuada y que convenía conforme a unos parámetros morales y éticos. Crisis resuelta con rapidez y conforme a la coherencia a la que estamos obligados", ha expresado.

Preguntado por si con anterioridad al nombramiento de un ministro no se le interroga por su pasado, Elorza ha indicado que tiene entendido que "la pregunta se debió formular a quienes estaban en la cabeza de Pedro Sánchez para ser nombrados ministros, pero alguna información no se debió aportar con la suficiente transparencia y por tanto salió un asunto viejo con resoluciones más recientes", ha añadido.

En este contexto, ha defendido que el nombramiento de los ministros "no fue fruto de la improvisación", y ha manifestado que algunas de las personas nombradas se encontraban ya "en el entorno" de Pedro Sánchez.

Por lo que respecta al nombramiento de Fernando Grande-Marlaska como ministro de Interior ha valorado que cuenta con una experiencia "indudable como juez" y ha considerado que puede ser un ministro que "puede sorprender" por decisiones que nos parezcan "tremendamente positivas" a partir de ahora.

"El Ministerio de Interior es de los más complejos que existe siempre cuando hay un gobierno de izquierdas por las cuestiones sociológicas de la configuración del Ministerio, de quiénes trabajan ahí, de su mentalidad...", ha advertido.

En esta línea, y cuestionado por un posible acercamiento de presos del EPPK a cárceles de Euskadi, Elorza ha reconocido que "ojalá" se produzca por ser una cuestión que lleva "tiempo sobre la mesa" y "debe darse ya un cambio en la estrategia político-penitenciaria una vez que ha desaparecido ETA desde todo punto de vista". "La cuestión debe plantearse desde una mesa de negociación de Gobierno español, vasco, mesa del pacto antiterrorista, diálogo y explicación con las asociaciones de víctimas. Es algo que podía haberse iniciado antes y que ya tenía en la cabeza el equipo de Alfredo Pérez Rubalcaba cuando se abordaron las elecciones de 2011 pero que luego no pudo desarrollarse y a estas hemos llegado", ha lamentado.

A su juicio, la situación de los presos es una cuestión a "abordar" para "dar una solución razonable en el tiempo". "Hay que dar los pasos ahora, especialmente con prudencia, inteligencia, hablándolo, pero es una cuestión pendiente sobre la mesa que hay que abordar a corto plazo", ha añadido.

Por otra parte, ha afirmado que al PSOE no se le va a hacer incómodo gobernar con los presupuestos elaborados por el PP ya "la alternativa es quedarse sin presupuestos, tramitar algo que es imposible sin los votos del PNV, y prorrogar los de 2017 que son bastante peores".

Por último, respecto a la posible retirada de la condecoración concedida en 1977 al expolicía Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño, Elorza ha reconocido que lo está "deseando y suspiro por ello", ya que son "cosas que pueden parecer menores" pero que suponen una "simbología para devolver la normalidad democrática a este país que ha estado suspendida durante años".