La guerra en El Corte Inglés acaba con Gimeno fuera

El consejo le cesa como presidente y nombra a JesúsNuño de la Rosa Una riña permanente familiar ha afectado a una empresa con cerca de 100.000 trabajadores en plantilla

Xabier Aja - Viernes, 15 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La guerra familiar en el seno de El Corte Inglés ha finalizado con el cese del hasta ayer presidente Dimas Gimeno, el hombre que puso al frente de los grandes almacenes el mismo Isidoro Álvarez, y su sustitución por Jesús Nuño de la Rosa, uno de los dos consejeros delegados del grupo. El consejo de administración decidió apoyar por unanimidad las tesis de las hermanas Álvarez, las primas de Gimeno, en la lucha por el poder de un grupo que factura más de 15.000 millones de euros anuales y del que dependen más de 100.000 trabajadores que han asistido atónitos a una pelea pública en una empresa caracterizada en sus más de 80 años de historia por su discreción.

Lo curioso es que la guerra no se ha producido por diferencias sustanciales sobre el modelo de negocio o por las estrategias a seguir para adecuarse a los grandes cambios en los mercados. El conflicto que ha tenido semiparalizado al gigante de la distribución los últimos meses ha sido una pelea por diferencias familiares de las más comunes.

La raíz de esta guerra entre Marta y Cristina Álvarez Guil y Dimas Gimeno por el poder en El Corte Inglés está en las desavenencias familiares surgidas con el noviazgo que el que fuera presidente del grupo durante años Isidoro Álvarez, el tío de Dimas Gimeno y padre adoptivo de las hermanas Marta y Cristina Álvarez, mantuvo con María José Guil.

La madre de Isidoro nunca aceptó la relación de Isidoro Álvarez con María José, que se había quedado viuda con dos niñas pequeñas. Isidoro mantuvo la relación durante años pese a la oposición familiar hasta que se casó en privado en 1992 solo con un puñado de testigos y sin la familia.

La boda entre ambos nunca fue aprobada por la madre de Isidoro Álvarez, que no admitió en la familia ni a la esposa de su hijo, ni a sus dos hijas, las ahora máximas accionistas de El Corte Inglés.

Irregularidades Esas desavenencias familiares están detrás de un enfrentamiento en el seno de un grupo de cuya actividad dependen más de 100.000 personas y que seguirá en los tribunales de justicia, pues el ya expresidente Dimas Gimeno anunció que impugnará la reunión del Consejo de Administración celebrada ayer para aprobar su destitución, por entender que no ha sido convocado adecuadamente y, por tanto, puede ser declarado nulo.

Dimas Gimeno en su despedida ha enviado una carta a los empleados de El Corte Inglés en la que acusa a algunos miembros del consejo de administración de “impulsar” su destitución, fundamentalmente por sus denuncias “sobre los indicios de irregularidades” en algunos departamentos de la compañía.

Gimeno asumió la presidencia del grupo con 39 años en septiembre de 2014, tras fallecer su tío Isidoro Álvarez, si bien a finales de octubre de 2017, Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa fueron nombrados consejeros delegados con poderes ejecutivos.

En todo caso, la vida sigue y con Jesús Nuño de la Rosa. El Corte Inglés, el símbolo comercial por excelencia en el Estado, tendrá que pelear por recuperar el liderazgo comercial que ha mantenido durante años. Sigue siendo una gran marca, pero la empresa ha sido apartada del trono por dos compañías: Inditex y Mercadona, más jóvenes y más rentables.

El Corte Inglés sigue siendo una empresa familiar, aunque la entrada de un inversor de Catar con un 10% en unos momentos en los que la compañía necesitaba financiación ha hecho que empiece la revolución al separar la gestión de la propiedad, proceso que la salida a Bolsa, que casi todos defienden, deberá acelerar.

Pese a la recuperación económica en España, la empresa está lejos de ganar lo que esperan sus accionistas incluido el qatarí. La mejoría de resultados del último ejercicio conocido, el de 2016, que cerró con unas ventas de 15.505 millones de euros, un 1,9% más, y un beneficio neto de 161,9 millones, un 2,4% superior, no evita que estén lejos de los resultados de Mercadona y de Inditex.

El Corte Inglés ha perdido el primer asalto con las cadenas especializadas como Inditex, Mercadona, Ikea, Decathlon o Media Markt. Y ahora, además, se enfrenta al reto de las venta del comercio electrónico con plataformas como Amazon o Alibaba.

La fortaleza de la imagen de marca, la garantía de su excelente servicio y su amplia red comercial no han sido suficientes para hacer frente a las ofertas de precios más bajos de los competidores y para atraer a las nuevas generaciones, pero sí son una buena base para dar el necesario salto adelante en el siglo XXI.