Los radares reducen la velocidad y se rebaja el número de multas

El Consistorio de Arrasate destinará el dinero de las sanciones a proyectos de Cruz Roja y DYA

Anabel Dominguez - Jueves, 14 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

arrasate - A 190 ascendieron las multas impuestas por el radar instalado en la avenida Garibai de Arrasate durante su mes de estreno, desde mediados del pasado diciembre hasta el 11 de enero. En la segunda medición que se llevó a cabo entre el 26 de marzo y el 17 de mayo las sanciones se redujeron significativamente a una. Estos son algunos de los datos que arroja el primer semestre de funcionamiento de los tres radares que vigilan la velocidad en Garibai, en el tramo restringido a la circulación de autobuses y taxis situado a la altura del parque infantil de Biteri, además de en Araba Etorbidea y Uribarri.

El Ayuntamiento alquila el cinemómetro que es alojado de forma aleatoria en una de las tres cabinas habilitadas. Esto implica que el dispositivo no siempre se encuentra activo, sin embargo, la incertidumbre de saber cuándo lo está constituye un arma de disuasión contra el exceso de velocidad. Precisamente, este último objetivo, el de pacificar el tráfico, asociado a la reducción de la siniestralidad vial, es el que persigue el Consistorio con la implantación de este sistema.

“Con estos radares se quiere poner freno a los accidentes, que en la mayoría de los casos son causados por la velocidad”, destacó la alcaldesa, María Ubarretxena, al tiempo que detalló que en 2017 se registraron en el municipio 89 siniestros y nueve atropellos;una cifra que prácticamente se igualó a la de 2014, por encima del balance de 2016 (44 y cuatro, respectivamente) y 2015 (52 y ocho).

“Se trata de una medida para mejorar la seguridad, y los resultados demuestran que se está conduciendo de forma más consciente”, recalcó Ubarretxena. Los datos del radar así lo constatan. El tramo de Garibai, abierto a autobuses, patrullas policiales, ambulancias y vehículos de servicio público, es el ejemplo más significativo, pero no el único. El radar de Uribarri (más arriba del Polo Garaia) cazó a 130 conductores entre el 11 de enero y el 19 de febrero, frente a los 47 sancionados desde el 17 de mayo hasta lo que va de mes.

En cuanto al radar colocado en Araba Etorbidea, unos metros antes de la desaparecida fábrica de Polmetasa, falta por realizar la segunda medición para poder hacer la comparativa.

“Sin afán recaudatorio” La alcaldesa anunció que la cantidad ingresada por las multas se entregará a partes iguales a la Cruz Roja y la DYA. “Desde un principio dijimos que los radares no tenían un afán recaudatorio y que el dinero de las sanciones se donaría íntegramente a asociaciones de carácter social”, insistió.

Ubarretxena no concretó el importe que recibirán ambas entidades, que en cualquier caso, se conocerá “a finales de año”, cuando se efectúe la liquidación del ejercicio 2018. Las multas por excesos de velocidad oscilan entre 100 euros hasta 600 y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.

Así, según informaron Jon Anduaga y Elena Ibarrondo, el dinero que recibirá Cruz Roja se destinará al servicio de transporte adaptado, a la recogida de juguetes que se realiza durante todo el año (en 2017 se repartieron entre 110 niños de familias arrasatearras con necesidades), a bonos sociales dirigidos a ayudar a pagar las facturas del agua o la luz, y al programa de refugiados. Para acoger a estos últimos, Arrasate cuenta con cuatro pisos que actualmente ocupan 17 personas.

Por su parte, Jon Cencillo de la DYA explicó que dedicarán el dinero al proyecto de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar que desarrollan en los centros escolares (este año han participado 2.500 alumnos guipuzcoanos), y al programa para que enfermos terminales cumplan un deseo.