El fuego destroza una vivienda en la Parte Vieja de Donostia

La mujer que vivía en el piso y dos personas más fueron atendidas por inhalación de humo

Arantxa Lopetegi - Jueves, 14 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Un fuego, que se generó en la cocina, acabó por calcinar el primer piso, mano izquierda, del número 23 de la calle Narrika, en la Parte Vieja de Donostia.

Los Bomberos de Donostia, según informaron, llegaron al lugar en torno a las 10.15 horas, con tres vehículos y un dispositivo compuesto por diez personas, que trabajaron en la extinción del fuego hasta que abandonaron la zona, a las 11.47 horas.

El fuego, explicaron, se generó en la cocina del hogar de una mujer de edad avanzada, más de 90 años, que fue trasladada a un centro sanitario, aunque personal de Osakide-tza atendió también a varias personas por inhalación de humo, de las que tres, incluida la titular de la vivienda, fueron trasladadas al Hospital de Gipuzkoa.

Además de la casa incendiada, el fuego también afectó a la caja de la escalera, aunque no hubo que lamentar mayores daños en la estructura.

El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Donostia, Martín Ibabe, explicó que fueron dos las plantas desalojadas, la afectada y la superior. La afectada “quedó destrozada”, aunque las restantes no sufrieron grandes daños, por lo que sus moradores pudieron volver a ocuparlas después de que técnicos municipales realizaran la oportuna inspección y dieran su visto bueno.

El fuego, añadió, fue bastante “violento” y en una zona, la Parte Vieja donostiarra, especialmente complicada para que trabaje el operativo de extinción. El incendio “ocurrió en horario de carga y descarga, algo que siempre entorpece las entradas y salidas de los bomberos”.

“La media de edad de quienes viven en el inmueble es alta”, hecho que acarrea mayores trabas para la intervención, apuntó Ibabe, que subrayó, además, que cualquier aviso procedente de esta zona preocupa por la dificultad de maniobra pero también por “las características de las viviendas”, cuya estructura es de madera.

nerviosismo Cuando había pasado ya más de una hora del inicio del fuego los vecinos todavía mostraban su nerviosismo.

Reunidos en un corrillo explicaban que el humo había sido “muy aparatoso” y la preocupación grande, al tratarse de un edificio con escaleras y traviesas de madera.

Según contaron, la colaboración vecinal fue inmediata. De un portal cercano, en la calle Iñigo, llegaron enseguida dos extintores y otro más aportó el bar Argia.

El titular del comercio Pieza a Pieza, situado a pocos metros del portal en el que se ubica el inmueble afectado, explicó que tanto los efectivos de la Ertzaintza como los bomberos acudieron al lugar “en pocos minutos”.

“Estaba en la tienda, que comparte patio con la casa que se ha incendiado, y cuando abrí la ventana trasera vi una llamarada”, señaló.

“La gente se puso muy nerviosa y eso que una vez empezó el fuego enseguida llegaron los bomberos”, añadió este comerciante, que también observó cómo un rato después de que llegaran las ambulancias sacaron del inmueble a la mujer.

“Yo mismo he avisado a algunos vecinos para que salieran, porque la casa es de madera y temía que se propagase el fuego”, señaló. “No ha pasado más porque, la verdad, tengo que decir que los bomberos han llegado enseguida”.

También los trabajadores del locutorio Universo, situado frente al portal afectado, fueron testigos del traslado de “una señora mayor que vive sola”.

Cerca, una vecina comentaba con otra que la mujer afectada, conocida en la zona , “se habrá despistado, porque está muy mayor”.