Un recurso paraliza el inicio de las obras de la segunda fase de Zubieta

Asamblea del pasado 18 de mayo en la que se dio luz verde a la adjudicación a FCC de la segunda fase.

Cespa y Campezo han recurrido la adjudicación de las plantas de biometanización y escorias a FCC

A.U. Soto Ruben Plaza - Miércoles, 13 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

dONOstia - El inicio de las obras de la segunda fase de la incineradora, que comprenden la planta de biometanización y la de maduración de escorias, se va a retrasar como consecuencia del recurso presentado por la UTE integrada por Cespa y Campezo contra la adjudicación a FCC de estas plantas, ubicadas en el polígono de Eskusaitzeta, a 300 metros de la incineradora.

Fue el portavoz foral, Imanol Lasa, el que informó ayer de que la UTE integrada por Cespa y Campezo ha decidido presentar un recurso ante el Tribunal Administrativo Foral de Recursos Contractuales, que tendrá un plazo de tres meses para pronunciarse al respecto. Mientras el tribunal foral “independiente” no se pronuncie, el inicio de las obras de estas dos plantas que completan el Complejo Medioambiental de Zubieta junto con la incineradora y la Planta de Tratamiento Mecánico-Biológico, se paraliza.

Estaba previsto que las obras que iba a llevar a cabo FCC, la ganadora del concurso público, comenzarán “en breve”. De hecho, en la visita institucional realizada la pasada semana a la incineradora, que ya ha superado el 50% de su ejecución, los responsables forales anunciaron que para verano de 2019 tenían previsto que todas las plantas de este complejo estuvieran ya terminadas.

FCC logró firmar la mejor oferta tanto en el plano técnico como también en el económico, con una reducción de precio muy superior a sus competidores. FCC se comprometió a construir la planta de biometanización en un plazo menor de un año y a establecer un precio por tonelada de 22,85 euros. Mientras que para la planta de tratamiento de escorias planteó nueve meses de obras y un coste por tonelada de 3,64 euros. Además, el pago por disponibilidad anual de las dos plantas será de 3,6 millones de euros. Ninguno de sus competidores ha conseguido mejorar estas cifras.

No obstante, la construcción de estas infraestructuras con las que Gipuzkoa quiere cerrar el ciclo del tratamiento de los residuos tras clausurar los vertederos han superado distintos escollos. Uno de ellos fue, precisamente, un recurso contra la adjudicación de la primera fase a la UTE liderada por Urbaser y que interpuso la ahora adjudicataria FCC, que entonces quedó en segunda posición en el concurso público.

El tribunal desestimó entonces los argumentos de FCC porque consideró que la evaluación de las ofertas se ajustó “en todo momento” a lo establecido en los pliegos de contratación.

A pesar de esto, las obras actuales han avanzado a buen ritmo y se están cumpliendo las expectativas respecto a la entrada en funcionamiento de la incineradora, prevista para otoño del próximo año.

Ahora habrá que esperar a la resolución del recurso y ver si FCC puede cumplir luego con los plazos dados para esta segunda fase.

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