La comarca del Bidasoa se llevó la peor parte

La lluvia provoca decenas de incidencias en el este de Gipuzkoa

Cascada de agua que se formó en Iterlimen, en Hondarribia.
El viento y la lluvia sorprendieron a los paseantes
La carretera que une la rotonda del Golf de Hondarribia y el hotel Urdanibia de Irun, anegada. (Iker Azurmendi)
Las clases de la tarde fueron suspendidas en la ikastola Txingudi. (I.A.)
Un velero se soltó de su amarre en Donostia. (n.g.)

La comarca del Bidasoa se llevó la peor parte con desprendimientos y algunas inundaciones
Un hombre resultó herido en Errenteria al caerle encima un árbol
En Donostia se registraron una veintena de actuaciones

I. Astarloa/ X. Sagarzazu - Miércoles, 13 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Una mañana de locos. Así definió el portavoz foral, Imanol Lasa, la situación provocada por la intensa lluvia y las fuertes rachas de viento que mantuvieron en vilo a los servicios de emergencias de la zona este de Gipuzkoa. Con la fase de alerta por inundaciones decretada, las miradas se centraron principalmente en dos puntos críticos: los ríos, especialmente el Bidasoa, el Oiartzun y el Urumea, cuyas cuencas llegaron en algunos momentos a nivel naranja;y las carreteras, donde se registraron importantes complicaciones.

Pero también las balsas de agua, los corrimientos de tierras, los desprendimientos de fachada y las caídas de árboles, entre otros, provocaron una jornada de intenso trabajo para los servicios de emergencias, que tuvieron que afanarse por conseguir que los más de 50 litros por metro cuadrado que se registraron en puntos como Behobia, Oiartzun o Añarbe generaran los menores problemas posibles.

Esta inusual situación meteorológica que está sufriendo Gipuzkoa en las últimas horas provocó que la Dirección de Atención de Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco activara la fase de alerta del Plan Especial de Emergencias. Además, el aviso amarillo por precipitación se mantendrá hasta las 12.00 horas de hoy, cuando se espera que el temporal comience a remitir.

En algunos puntos la precipitación acumulada superó ayer los 50 litros por metro cuadrado. En Behobia se registraron 58,3;en Oiartzun, 51,8;en Añarbe 49,4;en Ameraun (Berastegi) 43,9;y en Lasarte-Oria 34,3.

La peor parte se vivió en la comarca del Bidasoa. En Hondarribia, las lluvias ocasionaron un importante desprendimiento de tierras en la carretera de subida al santuario de Guadalupe y a Jaizkibel, sin que se produjeran daños personales. Según informó el Consistorio, dado el gran volumen de tierra desprendida, la carretera permanecerá cerrada.

También en Hondarribia, en la ladera y carretera del faro de Higer, el agua caída ocasionó inundaciones, lo que obligó a movilizar a los operarios de Servicios de Txingudi para bombear áreas anegadas.

Además, en la zona de Jaitzubia, el desbordamiento de la regata del mismo nombre ocasionó algunas dificultades en la sociedad Jaitzubi y en el camino que lleva de la rotonda del hospital del Bidasoa hasta el centro de jardinería Endanea Garden, donde se acumularon importantes balsas de agua.

ikastola sin clases Precisamente muy cerca de aquí, el desbordamiento de la regata de Jaitzubia inundó la zona deportiva de la ikastola Txingudi, que en torno a las 13.00 horas y por precaución, decidió suspender las clases previstas para la tarde en Primaria.

Esta fue una de las incidencias más importantes de la jornada en Irun, aunque ni mucho menos la única. A primera hora de la mañana, los vecinos del entorno de la calle Perujaran, en el barrio de Olaberria, se sorprendían al encontrarse completamente inundados tanto la carretera como los bajos de los edificios y la calle. Según explicaron testigos presenciales, “el agua provenía directamente de la ladera ubicada detrás del edificio de Servicios de Txingudi, y no de ningún desbordamiento de la regata”, que afortunadamente, aguantó la crecida de su caudal por la lluvia.

El Consistorio de Irun informó también ayer de otros problemas, como “la caída de un árbol de gran porte en la trasera de la calle Señor de Aranzate, que ocasionó “daños materiales a varios vehículos estacionados en la zona”.

A consecuencia de todas estas incidencias, más de medio centenar de trabajadores fueron movilizados por la Mancomunidad de Servicios de Txingudi para realizar “tareas de limpieza de sumideros, desatascos de zonas inundadas como Urdanibia y Jaitzubia” y a medida que se iba evacuando el agua en distintas zonas, “en la retirada de tierra y barro”.

20 incidencias en donostia La capital guipuzcoana tampoco se libró del embate del temporal. Según informó ayer el Ayuntamiento, los bomberos de Donostia realizaron un total de catorce intervenciones a causa de la caída de árboles y otras dos por desprendimientos de fachada. Además, se produjeron dos corrimientos de tierras, uno de ellos en el paseo de Errondo, que provocó la aparición de una grieta horizontal que hizo que se cortara el carril de subida. Los técnicos del Ayuntamiento valorarán el estado de la vía antes de proceder a su reapertura. Además, en el Camino de Guardaplata, en Igeldo, se registró otro pequeño desprendimiento.

Asimismo, los bomberos tuvieron que intervenir en la excarcelación de un conductor francés cuyo camión de reparto volcó en el Camino de Pokopandegi, en el barrio de Igara. El accidente tuvo lugar a las 15.00 horas y el conductor tuvo que ser trasladado al Hospital Donostia, aunque su estado era leve. El siniestro provocó importantes retenciones en esta zona empresarial e industrial de la capital durante más de 40 minutos.

Sin embargo, la actuación más espectacular tuvo lugar en la propia bahía de la Concha, donde un velero que estaba fondeado se soltó de su amarre, quedando a la deriva y golpeándose violentamente con el muro que va entre el Ayuntamiento y la primera rampa de la playa. A consecuencia de los fuertes golpes, la embarcación sufrió importantes daños materiales, aunque nadie resultó herido.

Probablemente, el susto más grave de la jornada se vivió en Errenteria, cuando un hombre de 71 años fue golpeado por un árbol que le cayó encima. El suceso tuvo lugar a las 13.15 horas en la calle Miguel de Zabaleta, donde el viento y la lluvia provocaron que el árbol cediera y atrapara al señor a la altura de las piernas. Tras ser liberado por los bomberos, el varón fue trasladado al Hospital Donostia.

complicaciones en la carretera Las lluvias también provocaron importantes incidencias en las carreteras. La principal tuvo lugar a las 7.30 horas en la N-I, a la altura de Tolosa, cuando un camión que circulaba en sentido Gasteiz hizo la tijera y quedó cruzado en la calzada, ocupando un carril en cada sentido. Aunque el siniestro no provocó heridos, sí causó importantes afecciones al tráfico, llegándose a registrar retenciones de hasta diez kilómetros.

Sin embargo, este no fue el único suceso que dificultó la circulación en la jornada de ayer. En la N-634, entre Getaria y Zarautz, un desprendimiento de tierras ocurrido en esta última localidad provocó el corte de uno de los carriles, habilitándose un paso alternativo para los vehículos.

La AP-8 tampoco se libró de las incidencias. En Getaria, un accidente también provocó un atasco de varios kilómetros, mientras que en Irun, un desprendimiento obligó a cortar dos carriles (uno en cada dirección de la vía). Las retenciones se sumaron, en dirección Iparralde, a las que habitualmente se registran cada martes por las restricciones de tráfico en Francia, lo que provocó que hacia el mediodía las colas alcanzaran los 14 kilómetros.

el dato

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